miércoles, 5 de junio de 2013

Sobre velocidades superlumínicas

Junio de 2013

Velocidad zoomica


¡Cómo acercarnos a objetos tan lejanos?

Tengo una cámara filmadora Digital con zoom óptico de 80X, con la que puedo filmar escenas muy lejanas como si estuvieran a mi lado.
Si bien no puedo interactuar con los protagonistas, están allí, y puedo contemplar sus arreglos, peinados, vestidos y defectos de todos tipo, inclusive la marca de sus ropas y anteojos.
¿Es necesario que yo esté allí, para corroborar lo que veo? ¿ o sólo puedo conformarme con ver imágenes que ellos ni se enteran que estoy filmando?.
La posibilidad de avanzar por el Espacio a velocidades que nos permitan acercarnos al tiempo real, no están dentro de nuestros cálculos ni conocimientos.
Pero es una forma de deformar el Espacio y el Tiempo, para burlar la Teoría de la Relatividad, en una forma virtual aceptable.
Si se pudiera instalar una filmadora en una burbuja cuántica, podríamos acelerarla hasta una velocidad zoomica, casi sin gasto de energía, produciendo un vacío cuántico por delante, y una tronera de salida cósmica por detrás.
Las velocidades súper lumínicas, requieren de inventivas súper avanzadas.
Como por ejemplo motores de antimateria, compresores cuánticos, y cámaras de conversión de átomos en componentes cuánticos, con las consecuencias de liberación de Espacio cósmico.
Poniendo como ejemplo al telescopio espacial Hubble, sabemos que sus posibilidades de captar objetos lejanos es muy poderosa, ya que se adentra en nebulosas extremadamente lejanas como la de Orión o la del Águila ubicándonos en un lugar virtual muy próximo a las mismas.
Los detalles que nos muestra, nos permiten discernir entre estrellas, nubes de polvo y hasta la explosión de supernovas y la formación de nuevos sistemas estelares.
Yo digo, Señora o Señor, ¿es necesario viajar durante miles de años para apreciar este panorama desde más cerca?.
Seguramente la proximidad y el enorme tamaño de los acontecimientos nos haría perder la posibilidad de perder la apreciación del concierto total.
Algo así como lo que sucede con la Vía Láctea, de la cual sólo podemos observar unas pocas estrellas a simple vista, e inclusive con potentes telescopios se obtienen vistas parciales de sectores puntuales.
Si observamos la Nebulosa de Andrómeda desde acá, tenemos una magnífica vista de su magnitud e imponente tamaño, pero si estuviéramos dentro de ella, veríamos las estrellas más cercanas, perdiendo la perspectiva global del conglomerado total.
Los árboles que nos rodean, no nos permiten ver la totalidad del bosque.
Creo que no es necesario enviar ingenios no tripulados y automáticos a lugar alguno: si es fuera del Sistema Solar, cuando lleguen, el Sol reinará sólo en medio de Planetas muertos.
Los tiempos humanos son efímeros como para encarar emprendimientos de largo aliento como mayores a 10000 años.
Hay que desarrollar tecnologías que nos permitan acercarnos a sistemas estelares lejanos con la velocidad de un zoom óptico y sin gastar energía.
La velocidad zoomica es posible con instalaciones ópticas adecuadas.

Los puntos luminosos grandes, no pertenecen a esa lejana galaxia, sino que son objetos de nuestra Vía láctea.. El discernimiento mayor, requeriría de una distancia focal de varios cientos de kilómetros, concertados por varias poderosas computadoras.
En ese caso se podrían distinguir planetas y sus lunas en un acercamiento zoomico que permitiría con los aparatos apropiados, saber si existe Vida o no.
Creo firmemente que la Vida es un fenómeno exclusivo de la Tierra, auspiciado por la Entidad Creadora. No existe más nada afuera que nazca, crezca, se reproduzca y muera en una cadena tan perfecta de funcionamiento continuo.
Esto no es casualidad, es la más increíble de las realizaciones del Universo: Estamos solos.
Pero el Creador vigila su Creación y asiste a sus Criaturas. Tenemos un Padre que nos vigila y nos cuida, pues somos su principal logro.
La velocidad Zoomica podrá ser un sueño, pero estoy seguro que los genios podrían lograrla en pocos años.
Sólo servirá para entender que no hay nadie allá afuera, y que debemos conformarnos con nuestra condición humana, sin pretender ni ambicionar cosas que nos están vedadas.
La Vida es corta y se termina cuando menos lo pensamos. Dios no traiciona, sólo somos envases descartables, con fecha de vencimiento que nos negamos a reconocer.
Pero el tiempo y las personas que se van, nos enseñan que las cosas son así.




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