Junio de 2013
Velocidad zoomica
¡Cómo acercarnos a objetos tan lejanos?
Tengo una cámara filmadora
Digital con zoom óptico de 80X, con la que puedo filmar escenas muy lejanas
como si estuvieran a mi lado.
Si bien no puedo interactuar con los protagonistas, están
allí, y puedo contemplar sus arreglos, peinados, vestidos y defectos de todos
tipo, inclusive la marca de sus ropas y anteojos.
¿Es necesario que yo esté allí,
para corroborar lo que veo? ¿ o sólo puedo conformarme con ver imágenes que
ellos ni se enteran que estoy filmando?.
La posibilidad de avanzar por el
Espacio a velocidades que nos permitan acercarnos al tiempo real, no están
dentro de nuestros cálculos ni conocimientos.
Pero es una forma de deformar el
Espacio y el Tiempo, para burlar la Teoría de la Relatividad, en una forma
virtual aceptable.
Si se pudiera instalar una
filmadora en una burbuja cuántica, podríamos acelerarla hasta una velocidad
zoomica, casi sin gasto de energía, produciendo un vacío cuántico por delante,
y una tronera de salida cósmica por detrás.
Las velocidades súper lumínicas,
requieren de inventivas súper avanzadas.
Como por ejemplo motores de
antimateria, compresores cuánticos, y cámaras de conversión de átomos en
componentes cuánticos, con las consecuencias de liberación de Espacio cósmico.
Poniendo como ejemplo al
telescopio espacial Hubble, sabemos que sus posibilidades de captar objetos
lejanos es muy poderosa, ya que se adentra en nebulosas extremadamente lejanas
como la de Orión o la del Águila ubicándonos en un lugar virtual muy próximo a
las mismas.
Los detalles que nos muestra, nos
permiten discernir entre estrellas, nubes de polvo y hasta la explosión de
supernovas y la formación de nuevos sistemas estelares.
Yo digo, Señora o Señor, ¿es
necesario viajar durante miles de años para apreciar este panorama desde más
cerca?.
Seguramente la proximidad y el
enorme tamaño de los acontecimientos nos haría perder la posibilidad de perder
la apreciación del concierto total.
Algo así como lo que sucede con
la Vía Láctea, de la cual sólo podemos observar unas pocas estrellas a simple
vista, e inclusive con potentes telescopios se obtienen vistas parciales de
sectores puntuales.
Si observamos la Nebulosa de
Andrómeda desde acá, tenemos una magnífica vista de su magnitud e imponente
tamaño, pero si estuviéramos dentro de ella, veríamos las estrellas más
cercanas, perdiendo la perspectiva global del conglomerado total.
Los árboles que nos rodean, no
nos permiten ver la totalidad del bosque.
Creo que no es necesario enviar
ingenios no tripulados y automáticos a lugar alguno: si es fuera del Sistema
Solar, cuando lleguen, el Sol reinará sólo en medio de Planetas muertos.
Los tiempos humanos son efímeros
como para encarar emprendimientos de largo aliento como mayores a 10000 años.
Hay que desarrollar tecnologías
que nos permitan acercarnos a sistemas estelares lejanos con la velocidad de un
zoom óptico y sin gastar energía.
La velocidad zoomica es posible
con instalaciones ópticas adecuadas.
Los puntos luminosos grandes, no
pertenecen a esa lejana galaxia, sino que son objetos de nuestra Vía láctea..
El discernimiento mayor, requeriría de una distancia focal de varios cientos de
kilómetros, concertados por varias poderosas computadoras.
En ese caso se podrían distinguir
planetas y sus lunas en un acercamiento zoomico que permitiría con los aparatos
apropiados, saber si existe Vida o no.
Creo firmemente que la Vida es un
fenómeno exclusivo de la Tierra, auspiciado por la Entidad Creadora. No existe
más nada afuera que nazca, crezca, se reproduzca y muera en una cadena tan
perfecta de funcionamiento continuo.
Esto no es casualidad, es la más
increíble de las realizaciones del Universo: Estamos solos.
Pero el Creador vigila su
Creación y asiste a sus Criaturas. Tenemos un Padre que nos vigila y nos cuida,
pues somos su principal logro.
La velocidad Zoomica podrá ser un
sueño, pero estoy seguro que los genios podrían lograrla en pocos años.
Sólo servirá para entender que no
hay nadie allá afuera, y que debemos conformarnos con nuestra condición humana,
sin pretender ni ambicionar cosas que nos están vedadas.
La Vida es corta y se termina
cuando menos lo pensamos. Dios no traiciona, sólo somos envases descartables,
con fecha de vencimiento que nos negamos a reconocer.
Pero el tiempo y las personas que
se van, nos enseñan que las cosas son así.

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