jueves, 28 de octubre de 2010

Espacio - Tiempo

11 de Octubre de 2010

Espacio-Tiempo


Nace o es concebido un Niño, es el comienzo de una Vida.
Ya sea desde la Concepción o el Nacimiento, comienza para él a correr o transcurrir lo que se ha dado en llamar el Tiempo.
Antes de nacer, el Tiempo para ese Ser no existía.
En los bioelementos el Tiempo coincide con la Existencia, transcurren paralelos desde el nacimiento hasta la Muerte.
Al perecer se corta el transcurso del Tiempo, con el cese de la Vida de ese Ser.
Yo creo que el Universo, desde el Big Bang, sufre un proceso semejante.
Por similitud con los Seres y las Cosas, creo que la naturaleza del tiempo es la decadencia, fuera de las referencias materiales.
En este Universo todo nace, se va degradando, y muere o desaparece.
El Tiempo es decadencia, degradación, desintegración.
El Espacio, queda determinado por el crecimiento y la expansión, y avanza simultáneamente con el Tiempo.
Pero uno avanza hacia un crecimiento acelerado, mientras que el otro avanza hacia la desaparición paulatina.
Estas relaciones simples analizadas desde el edificio matemático, dan lugar a hipótesis, tesis y teorías, que tienen un fundamento teórico sólido o firme, permitiendo analizar los procesos físico químicos que conforman la realidad con asombrosa precisión.
Pero el propio Universo es efímero como todos sus componentes.
Si el tiempo es decadencia y el espacio es crecimiento, en cierta forma se puede decir que son antagónicos, o si se quiere, complementarios.
El Universo está en decadencia por crecimiento.
Disgregándose sus componentes en forma acelerada, crecen los espacios que ocupa, hasta la desaparición de todo.
Tiempo coincide con edad, con existencia o aparición en el recinto.
Mientras el Tiempo en su decadencia, tiende a cesar, los espacios van aumentando el tamaño del recinto universal, por la separación y fuga de las galaxias, hasta que todo desaparezca.
El tiempo es afectado por lo efímero.
El Espacio no es afectado por esa condición, por lo que se expandirá hasta el fin de las edades cósmicas y continuará...
El espacio siempre estuvo, mientras que el tiempo es una invención de la Mente Humana. algo así como una antropía.
El crecimiento del Universo, es un avance hacia un cambio de Dimensión superior.
Seguramente nuevos estratos están surgiendo a nivel de la física cuántica, que desplazan a los componentes ya conocidos, ocupando sus lugares y obligando a los átomos y sus partes integrantes a su vez a dejarles el lugar.
Esto produce un crecimiento aparente por disgregación, aunque es un proceso natural de la Creación.
La Energía demanda nuevos recintos en todos sus estamentos, y la consecuencia es una acelerada fuga de las galaxias y los conglomerados cósmicos.
Como esta demanda ocurre en todo el Cosmos, el empuje es logarítmico y todo se separa, disgrega, aleja a un ritmo exponencial desconocido.
Este Paraíso al que denominamos Tierra, está sujeto a las leyes cósmicas, su trayectoria se ve afectada por la gravedad de la Luna, el Sol y todos los Planetas del sistema.
Además puede ser blanco de cuerpos errantes, asteroides, cometas, aerolitos y rocas de todo tipo que pululan por el espacio.
Hay también un bombardeo de desechos espaciales, como partes de satélites, cohetes y otros aparatos que orbitan la Tierra, fabricados por el Hombre.
Es blanco también de las radiaciones solares, los rayos gamma, los rayos cósmicos, neutrinos, y partículas cuánticas disparadas a velocidades enormes, que atraviesan todos los objetos superficiales y hasta al propio planeta de lado a lado, sin ver afectada su velocidad ni su trayectoria.
Las radiaciones, rayos, ondas electromagnéticas y partículas que vienen disparados a velocidades cercanas a las de la Luz, son el resultado de desintegraciones violentas de  conglomerados cósmicos tales como estrellas y objetos masivos desconocidos.
Lo que significa que esto se está desintegrando, y que las estrellas son como globos que aumentan su tamaño por agregación y procesos internos, hasta estallar irremediablemente o implosionar en forma dramática, enviando gran parte de su estructura a un viaje incierto por el cosmos.
Como el Universo es enorme, las posibilidades de colisión con grandes trozos de materia, se ve minimizada al punto de ser casi imposible.
Tal el caso de la nube de Oort, donde miles o centenares de miles de millones de cometas pululan, y la posibilidad de colisión es casi nula, pues están separados por decenas de millones de kilómetros de distancia entre sí.
Acá, si hay destrucción con consecuencias de extinción de la Especie, no será seguramente por motivos externos al Planeta.
Lo que posiblemente ocurra es una autodestrucción de alcance global, por falta de capacidad para administrar los recursos planetarios adecuadamente, y por la enfermiza naturaleza del ser humano de pensar sólo en sí mismo.
El fin está cerca y se presiente, y aunque está anunciado por profetas varios, los motivos no están muy claros y pueden ser asombrosamente inesperados.
Dios no destruirá su Obra, construida con fines absolutamente fundamentados, en sus Seres y sus Cosas. Algo comprensible para los Seres Racionales.
Sólo el Amor puede justificar una Creación tan imponente y magnífica como la que nos comprende.
La irracionalidad puede llevar a un fin abrupto y sorpresivo, contra el cual ya nada puede hacerse: la Obra Humana.
Los sabihondos Seres Humanos no necesitamos consejos a la hora de actuar y ejecutar, somos Seres Superiores a los que se nos debe sumisión, inclusive por parte de aquellos Humanos que no son aptos.
Somos Reyes y Señores de los territorios superficiales planetarios, y todo el que no se incline ante nuestro paso, debe perecer.
Asumimos el papel de superiores, como algo que se nos debe, por nuestra condición humana, olvidando al Animal que nos dio origen, y el proceso de la Evolución, por no nombrar a Dios, el gran ausente.
Ser frágil, inconsciente y soberbio, no acepta ser Animal, y en su camino va destruyendo los ecosistemas que dan sustento a su vida.
Una Bacteria patógena que al eliminar al ser que la alberga, muere junto con él.
Por ese sendero vamos, y nada podrá evitar que lleguemos al borde del abismo, y continuemos nuestra marcha.
El proceso es tal que se irá acelerando, al punto que cuando llegue la roca del Juicio Final, ya no quedará nadie para ser golpeado y eliminado.
Pensar que junto a nosotros, debajo de nuestros pies, o volando entre las flores, existen seres que construyen sociedades perfectas, desde hace tal vez cientos de millones de años.
Han sobrevivido a impactos cósmicos devastadores, catástrofes telúricas mayores a todo lo conocido, fenómenos climáticos y atmosféricos capaces de hacernos perecer a los humanos, pero debido al orden, la obediencia, el cumplimiento continuo de una misión  específica, y el compartir espacios, alimentos y obligaciones, por allí andan aún, sin preocuparse por problemas cósmicos, ni amenazas espaciales.
Su preocupación apunta al mantenimiento de su colonia, el de sus colonos, y sus descendientes.
Si pudiéramos copiar sus comportamientos, organización, planificación y falta de ambiciones mezquinas, tal vez podríamos sobrevivir hasta que llegue la roca.
Humildad, lealtad, solidaridad, unión, compartir el pan y el agua con los que no tienen, es lo que hacen abejas y hormigas.
Mientras los Insectos suman, nosotros restamos, debilitándonos, manteniendo zánganos que no aportan trabajo, ni esfuerzo, y se llevan la mejor parte de la torta.
Teniendo en cuenta que el Tiempo es como una bacteria patógena que carcome nuestros órganos, trayendo la decadencia y la disfunción general, aún en las cosas inertes, que se desintegran gradualmente ante nuestros ojos, el débil y efímero Ser Humano no debe ser objeto de ambiciones desmedidas, planes a largo plazo, ni sueños de dominio y hegemonía perdurable.
La Vida es un invalorable Bien concedido, con fines que desconocemos, pero en medio de un universo mineral e inerte, los Seres deben considerar el increíble privilegio de Vivir, como algo que proviene de una Entidad energética e Inteligente, que administra los materiales que existen, con autoridad digna de un Dios.
Tiempo y Espacio, conforman un teatro, donde se desarrollan los acontecimientos siderales.
Aunque la Física clásica rige los procesos, midiendo los lapsus, no puede controlar al tiempo en su transcurrir, y la tarea de los Físicos se debe limitar a la observación.
Cuando se gasten todos los materiales que el Hombre puede utilizar en su Obra terrena, sólo le quedará esperar hasta que llegue el fin de los tiempos.
Dejarán de existir los segundos, minutos, horas días, meses y años, y los Astros marcarán con su posición, el momento de los acontecimientos.
Por eso no es bueno marcarse fechas para cumplir sueños, ni pasarse con cálculos optimistas de los límites que impone una decadencia que nos abarca a todos, y que no perdona a ninguno.
Llegamos con nada, y nada nos llevaremos, sería bueno compartir aunque fuera lo que sabemos que no podremos consumir o gastar.
No dejemos una tierra en ruinas, devolvamos a la naturaleza lo que le hemos quitado en pos de una mejor calidad de vida.
Pero hay algo paradójico en la medida del tiempo como Magnitud.
Como los tiempos se refieren a la existencia en este Universo, a la edades de sus componentes, comienzan con una aparición o nacimiento, y culminan con su destrucción o degradación total, el tiempo debería comenzar a contarse en reversa, con un máximo estimativo que desconocemos y que termina en cero.
En el caso de las personas por ejemplo, diríamos: este bebé que ha nacido, tendrá una vida estimada en 70 años, debido al promedio de sus ancestros, o sea vivirá unos 25500 días.
Ese será el número de su nacimiento, cada día que pase le restaremos uno hasta llegar al cero, momento próximo a su deceso.
Una estrella como el Sol, tiene una vida media de 10000 millones de años, decimos correctamente que al sol aún le quedan 5000 millones de años de existencia.
Contar el tiempo en reversa, nos da una mejor idea de lo que es: su naturaleza es la decadencia y la desaparición de los Seres y las Cosas.
El tiempo no avanza, porque en su transcurso va terminando con los componentes materiales del cosmos.
Es un enemigo de la Materia, la que devuelve al sustrato cuántico, descomponiendo sus átomos en micropartículas.
Las partículas disgregadas, se dispersan por los espacios aledaños, desplazando a otras que están por allí.
Este desplazamiento demanda nuevos espacios, que implican un crecimiento del recinto.
El Espacio se expande, al equilibrar las fuerzas, para que la energía vuelva al cero que es su estado ideal.
Espacio y tiempo, son consecuencia uno del otro, antagónicos o complementarios.
La materia determina los espacios.
El tiempo, sin materia, no tiene sentido. Así que cuando desaparezca toda la materia, cesará el tiempo como magnitud, pues no habrá más referencias para medir. Y los espacios libres de materia, serán energía pura, como al principio.
Sólo Uno hay eterno y Verdadero: el Dueño del recinto.
El incrédulo pensará: y bueno, todo lo que nace, muere.
Otros: no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista.
Yo pienso, todos tienen razón, y yo también.

lunes, 18 de octubre de 2010

La Doctrina y el Libre Albedrío

24 – Julio – 2003.


La Doctrina y el Libre Albedrío


¿Cuánto puede durar esto?

Ninguna persona actúa porque sí.
Aunque las reacciones ante acontecimientos semejantes, son diferentes, todos estamos gobernados por parámetros preestablecidos, grabados en nuestra mente por la educación y la experiencia, que constituyen una verdadera programación.
Un porcentaje elevado de los humanos, no es consciente de constituir un ser programado.
Podemos comenzar por los animales.
Ellos tienen un software original que viene con cada unidad: el Instinto.
El Instinto es un algoritmo, que el individuo debe seguir al pie de la letra, pues es la herramienta primordial que permite la supervivencia y la prosperidad en el medio superficial.
Toda desviación constituye error, y los errores tienen un precio.
El software apunta a evitar que las criaturas actúen a discreción, instalando una metodología apropiada para lograr la supervivencia y la conservación de la integridad física.
Solamente viviendo y en pleno uso de sus facultades, los seres pueden prosperar.
El Instinto es un programa que viene grabado en los bancos de datos de los genes.
Es la información primordial que le permite al ente, iniciar las funciones vitales, reconocer enemigos ancestrales, y adoptar acciones de defensa y evasión ante el ataque de depredadores.
El ser humano es un animal muy diferente.
Con motivo de haberse apartado tanto de la existencia natural, ha ido perdiendo por atrofia, los datos base del Instinto.
Ya no son necesarios, porque al habitar recintos exclusivos, sus depredadores naturales han desaparecido.
 En lugar del Instinto, se le instala un software básico, que apenas le alcanza para su desempeño en sociedad.
El aumento de las poblaciones planetarias, modifica continuamente las características del programa, acortando prestaciones, achicando, frenando, bloqueando y modificando las reglas de continuo. El individuo afronta, cuando comienza a razonar, una encrucijada que marcará su futuro.
Debe elegir entre no innovar, lo que implica un regreso a  la Caverna, o reconocer que el Instinto no le sirve para nada, adoptando la improvisación y el auto adoctrinamiento como metodología.
Esta elección es en última instancia, una opción entre el estancamiento y un intento de abordar la prosperidad.
Generalmente la opción es automática, pues significa la elección entre prosperar o perecer.
Para prosperar en estas sociedades modernas, hay que abandonar la mochila del Instinto, y tomar el maletín del Contrato Social.
Este contiene el bagaje de conocimientos básicos que le permiten al individuo desempeñarse e interactuar en el teatro social.
Es como un manual elemental para iniciados.
Sólo pautas y consejos para enfrentar situaciones simples, con pocos actores en escena.
Así equipado, se puede iniciar la vida en sociedad.
Estos conocimientos son adquiridos en el medio familiar, y ampliados en escuelas y colegios.
Años de descubrimiento, asombro y estupor, donde el Ser llega a la conclusión final de que su cuerpo es cohabitado por dos elementos diferentes: el Animal y la Bestia.
Aunque siempre se le dijo que pertenecía a la Especie Humana, seguramente nadie le habló de  la Virtud como atributo primordial.
Lo que sí le dijeron es que eran Seres inteligentes y racionales, (cuando les conviene), aunque no le avisaron que pueden llegar a comportarse como fieras salvajes cuando les tocan sus intereses.
Le mintieron cuando le enseñaron que con la Verdad y la Honestidad, las personas pueden llegar muy lejos, ya que mentirosos y ladrones son quienes mandan en el mundo.
Aunque Padres, Maestros y Profesores, adornan sus diálogos y oratoria con palabras como Moral, Ética, Principios morales y Códigos de ética, no es posible obtener bibliografía referente a dichos principios y códigos, y jamás son citados por políticos y gobernantes.
En suma, el individuo social, al iniciar acciones y comportamientos, debe manejarse en base a supuestos y presunciones sacados de su propia conciencia.
La sociedad es una selva, plagada de trampas especialmente diseñadas para incautos e inocentes.
Los que recién salen al ruedo, caen en algunas por curiosidad y en otras por distracción.
El Libre Albedrío es una Gracia tan poderosa como peligrosa.
Los comportamientos sociales quedan librados a nuestro criterio, aunque no estemos capacitados para discernir entre la honestidad y la fechoría.
Máxime cuando somos inducidos por personas que no conocemos cabalmente.
Las trampas en algunos casos constituyen pruebas, y en otros verdaderos golpes que pueden traumatizar o aprisionar a la persona de por vida.
Por eso la experiencia sacada de la práctica, es muy dura, y transforma a muchos seres sin teoría, en verdaderos mercenarios sociales y potenciales delincuentes.
El cultivo de la mente, abre ventanas opcionales a un reconocimiento o vislumbramiento de la existencia o probable existencia de un nivel trascendente, más importante que nuestro efímero tránsito terreno.
Cuando la existencia de los animales en el medio agreste, ya sea  por razones climáticas, de competencia, escasez de alimentos, se torna adversa o dramática, estos hacen lo único que pueden: continuar viviendo hasta perecer.
El humano racional se revela y culpa a la Divinidad por su suerte, asignándole las responsabilidades de los depredadores causantes de esta situación.
En la mayoría de los casos, hilando fino, llegaríamos a la conclusión de que el verdadero culpable de su situación, es el mismísimo infeliz, por no prepararse para la vida, no haber  aprovechado las oportunidades propicias, o no saber elegir a sus líderes, entre otras causas.
La Divinidad no ayuda a incautos, necios, hipócritas y tozudos.
Peor suerte les aguarda a negadores y burladores del Creador.
Es difícil planificar el camino social que se va a seguir.
Éste se va delineando de acuerdo a la oferta y la demanda, condiciones propicias, oportunismo, golpes de suerte, y casi siempre empleando artimañas, engaños, mentiras, ocultamientos y golpes bajos.
El Libre Albedrío bien empleado, puede ser el arma más eficaz para enfrentar los peligros sociales.
Si arrancamos con la idea de que en la Sociedad no hay trampas ni riesgos, el camino será corto, hasta quedar empantanado y sin posibilidades de prosperar.
El anciano que mira hacia atrás, analizando el camino recorrido, seguramente encontrará muchos malos pasos, errores, desvíos y pérdida de oportunidades por desconocimiento, falta de experiencia o visión de futuro, que podrían haber cambiado el curso de su vida.
Pero en la vida no hay marcha atrás, y lo hecho, hecho está.
Tampoco hay posibilidades de corregir,  porque los hechos cambian el curso de los acontecimientos humanos encadenados.
Todos vivimos consecuencialmente.
Nadie piensa que estamos viviendo las consecuencias de nuestros actos pretéritos, y que nuestra actuación de hoy, nos traerá consecuencias que afectarán nuestras acciones futuras.
Ni la Doctrina ni el Instinto obran en la Improvisación, y el Ser Humano es el Animal improvisador por excelencia.
La poderosa unidad humana impone respeto a los integrantes de todos los reinos.
Porque a pesar de ser el más desvalido, se las ingenia para someter o hacer sucumbir, a los mayores representantes de la biosfera planetaria.
Algo así como Ángeles en la Tierra, desobedientes, sin reconocer una Autoridad Superior, actuando en forma discrecional y displicente.
Si a estas alturas, con más de seis mil años de historia conocida en el planeta, el humano racional no ha comprendido su misión existencial, es porque directamente no le interesa el tema.
Es evidente que ya no la cumplirá, por lo que la Criatura está defraudando a su Creador.
El que fue creado con la misión de administrar los recursos planetarios, cuidando y ayudando a las criaturas de todos los reinos, terminó adueñándose de los escenarios naturales, y eliminando amplios ecosistemas planetarios, en sucesivas modificaciones y destrucciones de los teatros originales.
La Criatura sigue existiendo, sin cumplir su contrato primordial, por lo que su presencia a nivel superficial ha quedado sin justificación, huelga, y su desempeño constituye fechoría
El sabiondo ser humano, marcha por los dominios del Señor, sin collar, sin cadena, y ya sin autorización.
¿Cuánto puede durar esto?.

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domingo, 17 de octubre de 2010

Romance del Niño perdido

Romance del Niño perdido


Voy buscando con empeño

A un niño que perdí.
Sé que se parece a mi,
cuando era más pequeño,
sin embargo lo perdí,
pues yo continué creciendo.

         -

Un niño dentro de mi,
me busca sin encontrarme;
yo le quisiera decir,
que no intente ya buscarme,
que se quede por allí,
que yo volveré, aunque tarde.

         -

No sigas ya, niño triste,
en búsqueda de mi ser;
si tú crecer, no quisiste,
yo sí lo tuve que hacer,
y obligado, aunque no quise,
abandoné la niñez.

         -

Disculpa, niño inocente,
que te aconseje esta vez,
no te muevas!!, ni lo intentes!,
aunque lo quieras hacer,
aquí es tan mala la gente,
que no lo podrías creer.

         -

No se porqué, casto infante,
me persigues sin cesar,
te presiento a cada instante,
sin pausa y sin descansar,
riendo por mi alegría,
y llorando mi pesar.

         -

Aguarda, que yo regresaré,
y aunque esté ya muy cansado,
un Cuento te contaré,
y borrando mi Pasado,
un Mundo te construiré,
muy diferente del mío,
que no me ha conformado.


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El largo viaje de los Genes

6 de setiembre de 2010

El largo viaje de los Genes

La única Esperanza cierta


Es cierto, no es posible para los humanos, salir del Sistema Solar, el Sistema Planetario Estelar que habitamos.
Somos materia planetaria, que nace, se desarrolla y muere en este hábitat superficial.
Desde hace un tiempo, se escucha a científicos, legos y profanos, hablando sobre la posibilidad de un cataclismo planetario, que podría destruir a la Especie Humana.
En tono de gran sapiencia, dicen que una colisión cósmica, entre otros muchos factores, no se sabe cuando, pero ocurrirá.
El cambio de polaridad del campo magnético terrestre, un poderosísimo haz de rayos  Gamma que se encamina hacia la Tierra.
La Tierra está por alinearse con el disco galáctico, y cuando el Sol pase delante del lejano agujero negro central, se termina todo.
Michel de Nostradamus, los Mayas, antiguos pueblos de indonesia, predijeron algunos acontecimientos que se han cumplido, y otros que aún no.
Algunos coinciden en la nefasta fecha del 21 de diciembre de 2012, o sea el 21/12/2012, algo semejante a un código binario, tal vez haya quien pueda descifrarlo, por ver si podemos salvarnos.
Hubo muchos profetas, que terminaron con la vida de sus seguidores en acciones que implicaban fanatismo, locura, y mucha falta de conocimiento de Astrofísica y Astronomía.
Un cuerpo celeste como la Tierra, de masa planetaria pequeña, no se destruye fácilmente por una colisión con asteroides, aerolitos o meteoritos, que son los que rondan por su vecindad.
Un cometa o un asteroide grande, podrían causar daños mayores en su superficie, pero los que han sido detectados, están muy lejos de su órbita, y es muy difícil que se acerquen a distancias peligrosas.
El Vecindario planetario, está muy bien vigilado, en lo que se refiere a  la ubicación de los objetos potencialmente Peligrosos.
Para los cuerpos de 30 metros o menos, tenemos un paraguas infalible que los rechaza o los quema antes de llegar a la superficie: la Atmósfera.
En el Universo, manda la Masa.
Y la nuestra es considerable, así que por ahora no debemos temer.
Otros acontecimientos que no son astronómicos, podrían destruirnos como Especie, en poco tiempo como sería un invierno global de carácter volcánico, la crecida de los mares por el calentamiento global, una plaga que no pudiera ser controlada antes de acabar con nosotros, o nuestra necedad y tozudez, de embarcarnos en una guerra nuclear masiva, con la saña que nos caracteriza, al usar todos los medios de destrucción disponibles.
La desaparición de la Humanidad, será lenta, alimentada por los que les quitan retribuciones a los menos aptos, por los que recortan los recursos a los países pobres, los que fabrican medicamentos a escala industrial, y los venden como si fueran elaborados en forma artesanal.
Y por los antropófagos que van comiendo tu cuerpo órgano por órgano hasta que te mueres.
Las guerras y los atentados terroristas, no matan tanta gente como los narcóticos, las drogas peligrosas, la delincuencia y aquellos que cierran fábricas y fuentes de trabajo, llevando el hambre y la desesperación a las casas de sus obreros y empleados.
Niños desnutridos, enfermos, con bajo coeficiente intelectual, y multitudes de marginados, son las últimas consecuencias del sometimiento y la extracción de fluidos.
Se viene una debacle, que aún no es ni siquiera sospechada por los Líderes de los países.
La juventud, que siempre fue el semillero y la esperanza última de la Sociedad con su estudio o su trabajo, ya no estudia ni trabaja..
El nivel intelectual ha bajado notoriamente, no solo entre los alumnos, sino entre los maestros y profesores.
Porque no se paga bien, y todos están desconformes.
La regresión cultural, está a la vuelta de la esquina, y eso significa degradación y decadencia.
Comienza el fin no deseado por el orgulloso y soberbio Ser Humano.
Como la mala semilla, se devorará a sí mismo.
Así que como dicen los Científicos, que el asteroide del juicio final llegará a la Tierra en algún momento, aunque no se sabe cuando, no debemos preocuparnos, porque seguramente encontrará la casa vacía.
Dejando de lado los agoreros anuncios de los incrédulos y los escépticos, hay una pequeña esperanza de salvar a una parte de la Especie.
Ya que han desaparecido millones de Especies desde que la vida surgió en la Tierra, no está fuera de lugar pensar que la Humana algún día, por el motivo que fuere, seguirá el mismo camino hacia la nada.
Aunque somos los más inteligentes, no somos los más fuertes, los de Instinto más desarrollado, ni los mejor equipados para enfrentar las inclemencias climáticas, los insectos y las alimañas.
Así que si desaparecieran por ejemplo, las fuentes energéticas, las Civilizaciones se verían en graves problemas, por falta del soporte informático, la luz, los elevadores, las escaleras mecánicas y el uso habitual de los electrodomésticos.
Se terminaría el agua potable, y la pasteurización de los alimentos.
Las bombas de los servicios de saneamiento y cloacas, al dejar de funcionar, atascarían los sistemas cloacales y de eliminación de desechos tóxicos, con lo que quedaríamos expuestos a peligrosos agentes patógenos, que eliminarían a más de la mitad de los integrantes de la Especie.
Cesarían las comunicaciones, lo que acarrearía un desconocimiento general de las situaciones puntuales y sectoriales, de la Sociedad y sus individuos.
Comarca Paraíso volvería multiplicada y agravada, y el Orden caería bajo el peso del Caos y la Anarquía.
La Ley del más fuerte entronaría a muchos individuos no preparados para el liderazgo, y la Justicia sería avasallada y sometida por la fuerza.
La muerte lenta de las sociedades, se produciría por desnutrición y enfermedad, falta de higiene y brutalidad.
Sería preferible que el asteroide del Juicio Final, adelantara su llegada, antes de que estos acontecimientos se desaten.
Pero existe una pequeña pero cierta posibilidad de salvar nuestros Genes y Genomas, con la esperanza de que la existencia de la Especie, se prolongue en otros Hábitats lejanos.
El secreto de la conservación de éstos micro componentes de los Seres, radica en que pueden sobrevivir largo tiempo en una latencia suspendida en condiciones de frío extremo, que son muy difíciles de lograr a nivel superficial terreno.
Se puede lograr, pero su mantenimiento es de un costo elevado.
Fríos que rondan los –200 C, no existen en la superficie del planeta.
Y lograrlos, significa una inversión sin retorno,  que hay que cobrar antes.
El Frío Espacio ofrece esas temperaturas sin costo y por tiempo indefinido, lo que lo hace el medio más propicio para la crío conservación de bioelementos.
Ya sea en cápsulas, o esparcidos al azar en direcciones que lo alejen del sol, podrían conservarse por algunos millones de años, sin mantenimiento ni vigilancia alguna.
Si en lugar o en parte, se invirtiera un porcentaje de lo que se gasta en armas, para destruir personas y comunidades, en la construcción de naves tipo voyager, o pionner pero muy pequeñas, para que puedan ser enviadas en grandes cantidades con nuestros ácidos nucleicos, cadenas de ADN y todas las posibilidades de desarrollar vida en medios aptos para ello, habremos comenzado una nueva era en la salvación de la Especie y la colonización del Comos.
Hay que hacer algo, cuanto antes mejor, pues los tiempos en el Universo Espacio Tiempo, son enormes, y apremian.
Las velocidades que podemos alcanzar con nuestros ingenios, muy pequeñas, y las posibilidades de encontrar hábitats propicios, ínfimas.
Si no hay una asistencia superior, yo diría que la tarea es imposible, pero solo es imposible, la tarea que no se realiza, así que habría que poner manos a la obra, y si es posible muchas manos a muchas obras, para aumentar las posibilidades.
El viaje se esos Genes, será muy largo, pero si prenden en un planeta amable, serán como el óvulo que manda la tierra, a desarrollarse en otro útero.
Sólo resta esperar que no se parezcan a nosotros en acciones ni en intenciones, y que usen un poco más la Virtud.
Orbisalas





El Rey y El Mendigo

 




 
El Rey y el Mendigo
 

 


Al fin y al cabo, todos estamos hechos de lo mismo.

 

 

Cuando abrió la invitación, se sintió muy halagado.

Un amigo de la infancia, con quien se había cruzado hacía poco tiempo, lo invitaba a una Fiesta de Disfraces.
Una ocasión propicia, para reencontrarse con viejos compañeros de escuela.
Surgía un problema: la diferencia de status, era una barrera infranqueable; pero como su amigo se sintió tan feliz al reconocerlo, y a él le pasó lo mismo, no quería perder tal oportunidad de volver a reunirse.
“Igual, (pensaba el Flaco), si las cosas van bien, podríamos confraternizar nuevamente, y si salen mal, me retiro sin darme a conocer.
Manuel no se merece un desprecio, así que iré”.
En medio de la escasez, no quedan muchas opciones en cuanto a elegir un disfraz.
Sin quemarse los sesos pensando, se decidió: - “Me disfrazo de Bichicome”.
Entró a revisar la ropa, y no estaba tan mal como para eso, pero usando sus recursos, logró algo que se aproximaba bastante.
Un pantalón con el cinto bien arriba, dejaba a la vista los pies, con un zapato marrón y uno negro, sin cordones y sin medias.
El cabello despeinado, y el saco sobre camisilla blanca.
Lo único fuera de tono, era la limpieza; en lo demás no había diferencia.
Una careta de Calavera, que junto a su flacura, formaban lo más parecido a un cadáver que pueda lograrse.
Llegado el día, con ese macabro atuendo, salió rumbo a la casa de su amigo, a divertirse un rato.
Con la tarjeta de invitación y el documento, cazó el japonés, y acható por Rivera hacia el este.
Ya sobre la zona, volteó hacia la rambla, llegando a la calle citada, pero era un poco más lejos: en Punta Gorda.
El Flaco se acercaba al número indicado, y cada vez veía menos lugares para estacionar.
Al pasar frente a la casa, se encontró con una Mansión que devoraba personajes con sofisticados disfraces.
Se sintió mal, como fuera de foco, pero reaccionó: “Bueno, ya que vine, me quedo; quiero ver que hay debajo de esos disfraces”.
Dejó el auto en las cercanías, y se dirigió a la entrada de la residencia.
En la puerta, un Portero y un Vigilante, apoyados por un Gorila.
Antes de que el Flaco presentara la Invitación, el Portero le espeta: - Señor, esto es una Fiesta de Disfraces, usted no puede permanecer en este lugar, así que circule, por favor...
El Flaco sacando la Invitación, le contesta:
--“Yo estoy invitado”.
- Permita el paso de la Dama y el Caballero, Señor, que ya lo atendemos.
Cabildeos entre los tres.
El Gorila decía que no:
- Si lo dejamos entrar nos cagan.
- Pero tiene Invitación.
El Vigilante, que tenía la lista de los invitados, le pide la Invitación y el Documento.
Los tres se reúnen a controlar, y luego de un nuevo cabildeo, el Portero le alcanza el Documento y le dice:
- El Señor está autorizado a ingresar.
El Flaco, más satisfecho que caliente, entra sin agradecer.
El Gorila, más caliente que otra cosa, opina, casi en voz alta:
- ¡No entiendo a estos tipos, tanto aspaviento y tanta gala, y vienen a invitar a un Pichi, con un zapato de cada color y sin medias!!.
El Flaco apuró el paso, y antes de que lo tomara del cuello, se perdió en la multitud.
Entre Arlequines y Colombinas, el Flaco era una mosca en la leche.
Así que para no herir susceptibilidades, buscó un bajo perfil, detrás de un macetón, bajo una escalera.
Casi oculto detrás de esa mini foresta, contemplaba como los ricachos encaraban los actos sociales.
“Creo que no debí venir; estos están mucho más arriba de lo que yo pensaba”.
Entonces comenzó a cortar: “En esta Fiesta puedo aprender algunas cosas sobre la Alta Sociedad”.
“Hay cuatro viejos pelados y regordetes, que por la ropa que tienen, se ve que están podridos en plata.
Además todos se les acercan sonrientes y con los ojos brillosos, a darles un beso y felicitarlos por el disfraz.
Algunos los saludan desde lejos, como diciendo: - Mira que estoy aquí, en cuanto encuentre un espacio libre, me acerco a saludarte.
Estos platudos, parece que tienen derecho a estar sin careta, porque todos los otros, sí la tienen.
El Flaco sale de su escondite, y se acerca a una mesa repleta, a retirar un plato con saladitos.
Haciéndose el simpático le pregunta a una Dama que elegía: - ¿estos son muy sabrosos, no?.
- Le ruego que se retire de mi lado, por favor.
El Flaco chapó el plato, y desapareció tras el macetón.
A estas alturas, varios de los invitados habían junado que se llevaba los platillos para su escondite.
En determinado momento se hizo vox populi, que había un pordiosero en la Fiesta.
Como todo el mundo miraba hacia el rincón, apareció el Gorila junto con Manuel.
El Dueño de casa le pide al pichi que se saque la careta:
- Señor, tenemos dudas acerca de su identidad, tenga a bien sacarse la careta.
El Flaco, en una actuación acorde a un Drama de Shakespeare, cabizbajo, se retira la careta y, muy lentamente levanta el rostro con cara de circunstancia.
- ¡Juan, eras vos, mi amigo!!.
Todos a divertirse, que hubo una confusión!!.
Vamos arriba, Juan, que quiero preguntarte algo.
       El Flaco sube con Manuel, y ya a solas, comienza el diálogo.
- ¡Porqué viniste con ese disfraz?.
--Manuel, no estoy a la altura de las posibilidades de esta gente, y no podría siquiera alquilar un disfraz.
Te pido mil disculpas...
- No, el que tiene que pedir disculpas soy yo.
La culpa es mía, por no prever una situación como esta.
Estoy acostumbrado a lidiar con Halcones, y me olvido de que fui un gorrión.
Pero voy a reparar esto.
Mira, tengo una ropa que traje de Holanda, que me pareció muy ostentosa para esta ocasión.
Es la Capa y la Túnica de un Rey verdadero, escarlata, bordeadas con piel de Leopardo.
Una Corona, copia fiel de la Real Inglesa, y una Careta laminada en oro, incrustada de Rubíes y Diamantes imitados, que deslumbra hasta a los entendidos.
Mi chofer te sacará de la casa por la cochera, y te presentará a la entrada en mi Limosina.
Y así lo hicieron, saliendo por la cochera, llegaron a la puerta principal como viniendo de otra parte.
Al detenerse en la entrada, el Gorila, más que ligero, corrió a recibir la Limosina, y al abrir la puerta, quedó anonadado ante la presencia del Rey.
- Bienvenido a la Fiesta, Señor.
-- “Aguarde que le muestro la Invitación...”
- No faltaba más, no es necesario que la muestre, adelante, puede pasar!!.
       Al Portero y el Vigilante, las sonrisas no les cabían en la cara.
Recibían al más distinguido de los Invitados, alguien muy especial: El Rey.
Al ingresar al Salón principal, todos se hacían a un lado, y es que no era para menos, los atuendos de un Monarca verdadero, están diseñados para impresionar, y realmente impresionan.
Los vejetes platudos, quedaron de boca abierta, al ser superados ampliamente.
Ahora las miradas, los saludos y las sonrisas, eran para el Rey.
Y así como impresionaba de Bichicome, el Flaco impresionaba como Rey.
Un Rey flaco.
“Qué manga de alcahuetes, cuando era bichicome, me despreciaron y me humillaron; ahora que soy Rey, se desviven en saludos y atenciones.
Así es la gente en sus consideraciones: tanto tienes, tanto vales.
Hoy les daré una lección”.
El Rey continuó su camino, y se ubicó en medio de la escalera que llevaba a los aposentos de la parte alta.
La misma que le sirvió de escondite cuando era Pichi.
Desde allí, encarando a los Invitados, habló:
-- “ Señoras, Señores, quiero dirigirles unas palabras: Hace mucho tiempo que no asistía a una reunión tan selecta, de elegantes Damas y distinguidos Caballeros.
Es muy placentero departir con ustedes, lejos de la Chusma y las Multitudes sin nombre que pueblan la Ciudad.
Este recinto exclusivo, lleno de gente amable, nos demuestra que es posible un Mundo mejor...
Los Miserables no comprenden que serían mucho más felices, si aprendieran a libar la miel de la Libertad que gozan, en lugar de criticar la gestión de nuestros Ancestros y la Prosperidad que nos asiste.
Dicen que somos culpables de sus desgracias, pero la Biblia no dice nada sobre eso.
Nos tratan de Inmorales: Inmorales son los Ignorantes y los Necios, o sea ellos mismos.
Además, no sé en qué se basan esas afirmaciones, porque jamás he visto un manual sobre las Normas Morales.
Tal vez tengan uno aplicable a ellos, porque nosotros, las Damas y los Caballeros de Abolengo, sabemos conducirnos socialmente y no lo necesitamos.
Siempre nos atacan por nuestra Fortuna y nuestras Posesiones; nosotros deberíamos atacarlos por su Pobreza y su incapacidad para vivir Dignamente.
Nos critican por ser Líderes injustos, pero cuando llegan las Elecciones, nos vuelven a votar.
No les gusta la sopa, y piden otro plato.
Esa Incoherencia los descalifica por ineptos y tozudos.
Habiendo cien conejos, y un Monstruo de Gila entre ellos, si eliges al monstruo y pierdes la mano, la culpa es solo tuya, porque sabido es que los conejos no hacen daño, pero el monstruo te llevará la mano...
El Trabajo y la Planificación de nuestros ancestros, les trajo Prosperidad, y su persistencia en el estudio y la acumulación de conocimientos, contribuyó a que nuestros Cerebros sean más voluminosos y creativos.
La falta de Talento de los sumergidos, es una consecuencia de su chatura, y de que sus hijos más inteligentes y destacados, pasan a integrar nuestras filas.
Los vientos existenciales, siempre nos encuentran mejor parados, y a resguardo de mayo-res contingencias por haber sido previsores, pero a ellos, irremediablemente los arrastran.
Al fin y al cabo, para lo único que sirven, fuera de lamentarse, es para servirnos, y darnos garantías de que nuestras arcas siempre estarán repletas.
Nos acusan con las palabras bíblicas, diciendo que es más probable que pase un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al Reino de los Cielos.
Eso quiere decir, que no llegaremos al Cielo, pero yo quiero que me muestren, que es lo que reciben ellos del Reino de los Cielos.
Nosotros que terminamos la gestión terrena con credenciales de buenos Administradores, tenemos mejores curriculum´s para abordar otros niveles, si es que los hay.
Nos dicen que nosotros tenemos la culpa de su Pobreza, por ser Ricos.
Pero revisando sus Historiales, seguramente comprobaremos que han cometido muchos errores, siendo displicentes en el gasto, y derrochadores en la abundancia.
Mientras nosotros cuidamos celosamente algunas cosas importantes, ellos no les dan la importancia que tienen, y las descuidan.
Dicen que somos injustos y no compartimos nuestra riqueza; yo digo..., si estuvieran en nuestros lugares, ¿acaso compartirían?, pues compartirían menos que nosotros, como lo hacen los salvajes nuevos ricos que salen de sus filas.
Por provenir de ancestros comunes, sus Genes son semejantes a los nuestros, eso significa que si ellos fueran los Líderes, y nosotros los Pobres, en este momento, los estaríamos condenando con sus mismas palabras.
En los desequilibrios financieros humanos, no hay misterios: ellos fueron vendidos por sus ancestros y sus gobernantes, mientras que los nuestros supieron ser previsores, preparando un camino próspero y seguro, para nuestro futuro.
Una demostración incontrastable de que sus padres no pensaron en los hijos, pero los nuestros, sí.
Son los hijos no deseados de las Sociedades, que terminan siendo miserables por la falta de amor y apoyo de sus padres.
Ahora les voy a pedir algunas cosas, y no se preocupen que no son desembolsos.
Cuando abandonen este salón, les recomiendo que miren hacia el cielo, y contemplen el más grandioso espectáculo que pueden apreciar los Seres Humanos: el inquietante Universo.
Hay algunas cosas extrañas allí, porque cada estrella está en su lugar, bastante alejada de las otras, sin empujarse ni desplazarse.
Lo mismo los Planetas, cada cual en su órbita, sin molestarse ni arrebatarse espacios, ni alguna de sus Lunas.
Y fíjense en la singular inteligencia de la Naturaleza: cuando dos astros colisionan, no es que uno se esté devorando al otro, sino que ambos suman sus masas, para formar un cuerpo mayor.
Ninguno de los dos perece a manos del otro, sino que mueren, dando nacimiento a un conglomerado cuya materia será la suma de la de ambos.
Acá nos desvivimos por estar arriba, y siempre más alto.
Sin embargo en esos inmensos espacios, ¿quién está arriba, y quién abajo?.
Está hecho de forma que no hay niveles, y la única jerarquía es la Masa.
Pero no es necesario salir de la Tierra, para asombrarse.
Todos dicen que las Sociedades terrenas están en decadencia.
No saben de qué están hablando.
En el Planeta, tenemos Sociedades muy prósperas y exitosas, que vienen desde el principio de los tiempos.
El ejemplo de las Hormigas, es fácil de ver en todas partes del Mundo.
El más moderno sistema de las Abejas, que hasta son explotadas por el Hombre, para obtener beneficios personales, aprovechando sus provisiones industriales de alimentos.
El éxito manifiesto de esas Sociedades, no es casual.
Está fundamentado en varias características, que sumadas, llevan a la perfección.
En principio, todos ponen su esfuerzo personal, convirtiéndose en servidores vocacionales.
Se especializan, no con afanes de lucro, sino con el fin de cumplimentar tareas específicas, que están fuera de la competencia de la mayoría de los Individuos.
Cuando encuentran una fuente de alimentos, no la ocultan ni la cercan, para evitar la entrada de otros elementos sociales, sino que comparten la noticia, para que todos acudan al lugar a buscar las provisiones que aumentarán las reservas comunitarias.
¿Qué estúpidos, no?.
Pensar que estos idiotas, con esos comportamientos que no les permiten acumular Riquezas y Poder, han tenido la suerte de existir como sociedades, desde hace centenares de mi-llones de años.
¿Cómo piensan ustedes que estaremos, dentro de un solo millón de años?.
¿O dentro de cien mil?. 
Pues siendo muy generoso, creo que nos resta tan solo un período semejante al de la Historia conocida, posiblemente otros seis mil años.
Pues hemos ido subiendo hasta el año dos mil, y desde esa cima, ha comenzado una decadencia de la Especie, de sus Individuos y de sus Cometidos.
La Especie como objetivo, no existe para nadie.
Ese desinterés, diluye las posibilidades de un mejoramiento y un perfeccionamiento beneficioso para todos.
La atomización alcanzará a los esfuerzos y las realizaciones, minimizando los logros, y desvalorizando las gestiones.
Sumando esfuerzos, se llegó a esto.
Como ahora se resta y se quita, la regresión es inevitable: volveremos a la Caverna.
Así que aprovechemos esta abundancia, y derrochemos, sumergiendo cada vez más a los Miserables; de todas formas, nosotros estamos libres de sufrir las consecuencias de nuestra displicencia.
Los que pagarán los gastos de esta fiesta, llevarán los genes de los infelices, los marginados sociales, y posiblemente los nuestros.
Porque gracias a Dios, los inteligentes Hombres que nos gobiernan, han aplazado los pagos de los Créditos que hoy estamos disfrutando, hasta que nuestros nietos, biznietos y tataranietos, tengan la edad suficiente como para afrontar esas responsabilidades.
Así que disfrutemos tranquilos de las mieles del Poder y la Riqueza, porque las pocas décadas de existencia planetaria, son Regla para todos, por más Poderosos que sean.
Solo me preocupa una paradoja que les dejo como incógnita sin resolver: Nosotros, los Poderosos, morimos como los Miserables, pero.., ¿porqué ellos mueren como los Reyes?.
Ese dilema me suena a mal augurio.
¡¡Que siga la fiesta!!.
Pero antes les demostraré que el Poder es una ilusión.
¡Inclínense ante la presencia del Rey!.
Ya que todos se han inclinado, los autorizo a erguirse, para recibir la mayor lección de sus vidas.
Me habéis honrado con la reverencia.
Yo os honraré mostrándoles mi Esencia.
Me quitaré la Capa, en señal de reconocimiento”.
       Los Invitados comenzaron a ponerse nerviosos.
- “Aún conservo la Túnica Real, la Máscara y la Corona. Sigo siendo un Rey.
Ahora me quitaré la Máscara de Oro, dejando un pequeño Antifaz.
Aún la Corona me permite ser reconocido como Rey.
Lamento terminar con el divertimento y la farra, para, quitándome esta Corona, el Antifaz y la Túnica, presentarles la Esencia de un fastuoso Rey: ¡El Bichicome que ustedes echaron de la Fiesta!.
Esto es una cruda demostración de que no sólo somos iguales al momento de morir, sino que somos iguales mientras vivimos.
Este humilde Bichicome, que hace solo unos momentos era un Rey admirado por ustedes, con solo vestir los trapos que están tirados a mi lado, con una máscara de oropel y esa bella corona, es la representación humana de la metamorfosis de la Mariposa y la Oruga.
Lo que a otras Especies le ocurre naturalmente, a nosotros nos pasa por la intervención del Dinero.
El Gusano y la Mariposa valen lo mismo, porque son una sola cosa: un único Ser.
Pero nosotros tenemos Mariposas o Gusanos, que socialmente tienen valores muy diferentes”.
       A estas alturas, el Flaco estaba hablando para Manuel y los encargados de la Servidumbre, que aplaudieron calurosamente el discurso.
- “Lamento Manuel, el haberte arruinado la Fiesta, pero no podía perderme la oportunidad.
Te pido perdón, porque a amigos tan distinguidos, es difícil hacerlos volver, si están airados”
- No te preocupes, ellos volverán, porque tienen poderosas razones para hacerlo: yo manejo sus privilegios, y me deben más favores de los que puedas imaginar.
Gracias por recordarme que soy un Gusano.
Pero debes saber que soy un Gusano, rodeado de Mariposas alcahuetas y ventajeras, que se acercan por conveniencia.
Ese discurso salomónico que has pronunciado, los desnudó a todos, y por eso se marcharon.
Estos personajes que se manejan con la Mentira y el Engaño, huyen despavoridos ante la Verdad cruda y tajante.
Creo que todos recibimos una lección.
Aún aquellos que proviniendo del fango, y somos usados por estos oportunistas, prestándonos a un juego, que nos llevará a obtener mejores lugares sociales, y el Poder que deriva de ellos.
El Status Quo planetario, está planteado en términos que benefician a los encumbrados, y no permiten que los de abajo prosperen.
No quise interrumpir tu discurso, porque es realmente un alegato en defensa de los sumergidos, que con su crudeza los corrió, y huyeron en bandada.
Eso significa que las esperanzas de mejoras para los humildes, están tan alejadas como ellos del Paraíso que aguarda a los Infelices.
El ciego que no ve lo que no quiere, y el sordo que no quiere oír, abordarán ciegos y sordos los siguientes niveles.
Porque hay una Justicia que siempre se da, ya que el Rey muere como un Miserable, mientras que éste, muere como un Rey.

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