lunes, 26 de octubre de 2015

07 de Marzo de 2006.                                                                                                            01
10-R
Reflexiones del Flaco

El Oportunista y el Distraído
                                                      Pasan los años y todo sigue igual 

El Flaco intentaba avanzar entre la multitud de  transeúntes que venían en contra.
Mirando el reloj a cada rato, comprobaba que llegaría tarde de todos modos.
Ya cansado de luchar se detiene en una esquina, resguardado por un semáforo para no ser arrastrado por la corriente.
Asombrado, despierta a una faceta desconocida de la vorágine ciudadana.
Se pone la verde, y un coche que venía por la avenida, pretende entrar en la transversal.
Al ver la luz verde, se lanza la carrera de los peatones que están esperando para cruzar.
El automovilista aguarda un espacio para pasar, pero es en vano, y cuando llega su tiempo se pone la roja y no puede hacerlo.
El chofer espera la otra verde, pero cuando se pone, otra avalancha le impide el paso.
Se pone la roja nuevamente, y el tipo sin moverse le comenta al Flaco: - Se da cuenta, ¿cómo hago para cruzar?.
-“Y..., cruzá con la roja, atrás de los que pasan”.
- Buena idea, gracias.
Dando la vuelta con la roja, recibió toda clase de improperios, y se alejó rápidamente.
El Flaco, perplejo, pensaba: “Esto sí que es una verdadera selva urbana, la gente no razona y se impone por la fuerza.
Parece un gallinero, donde los pollos más grandes alejan a los más débiles para que no se acerquen al comedero.                                       
Los más grandes y gordos, cada vez están más fuertes, y los chicos, raquíticos.
Los comilones, atentos a la llegada del alimento, salen primero hacia el comedero, y los chicos tienen que raspar el fondo para meter algo en el buche.
Pero en este gallinero, los pollos más gordos no van al matadero, sino que siguen creciendo y engordando, y ahogando a los más pequeños.
Yo pienso que las sociedades humanas son como criaderos.
Nosotros seremos muy inteligentes y tendremos mucho raciocinio, pero cuando se juntan las multitudes, nos comportamos como cualquier animal de la fauna planetaria.
En el entorno social se usan todas la armas disponibles, para lograr ventajas y privilegios que nos permitan mejorar posiciones y beneficios.
Es una continua competencia encubierta, donde no siempre los más capaces ganan, y sí triunfan los más audaces, los temerarios y desvirtuados.
Los Ancianos, los Jóvenes, los Niños, los Discapacitados y los Enfermos, pierden.
Antes esta categoría incluía a las mujeres, pero hoy ellas compiten por los mejores lugares con todo aquel que se les meta en el camino.
La Lid está en todos los estratos sociales, desde la Cima hasta el Llano.
En la competencia social pierden todos los competidores, porque la competencia no es una suma, sino de una resta.
Los que quedan por el camino, son tratados como deshechos de la competencia, y se considera que no pueden aportar nada a la mejora de la gestión.
Así se pierden valiosas contribuciones en ideas y esfuerzos, que serían beneficiosos para todos.
Pero de eso de trata la competencia: que triunfen los mejores, y que los menos aptos queden descartados.
Aunque algunos quedan fuera por errores o equivocaciones circunstanciales, aunque potencialmente sean superiores al ganador.
Tal el caso de los concursos de oposición, donde una laguna momentánea en un aspiran-
te muy inteligente, puede dejarlo desplazado por uno menos apto, que estudió muy bien el programa exigido.
Esta sustracción del talento, nos ha despojado de una materia gris imprescindible para impulsar el progreso científico y tecnológico de la humanidad, que seguramente con otra orientación nos hubiera permitido llegar bastante más lejos de lo que estamos hoy.
Porque las oportunidades son sólo para los ganadores, aunque en muchos casos no resultan ser los mejores, sino oportunistas y ventajeros de recursos limitados, que concentran su preparación en lo específico como para ganar, y cuando son Líderes, son incapaces que frenan el talento y la inteligencia ajenos.
En los países subdesarrollados los Líderes no rinden exámenes de aptitud, test de inteligencia, y ni siquiera se conocen sus coeficientes intelectuales.
Presidentes, Legisladores, Ministros, Gerentes de Empresas Públicas, y los líderes de la Empresa Privada son elevados por los votos obtenidos, el peso de sus acciones o el capital invertido.
En ninguno de esos casos se analiza su capacidad de decisión en situaciones límite.
En un gallinero el pollo más rápido se come la lombriz.
Entre nosotros, el que ve la moneda le pone el pie encima, y se queda allí hasta que nadie repara en él, para levantarla.
Esa astucia aplicada a los actos sociales, transforma el teatro cívico, en una mezcla de magos, prestidigitadores, avivados, ventajeros, araneros y otros, que en lugar de ser actores sociales útiles, son enemigos y destructores de los sistemas.
La inocencia y la ineptitud, condenan al individuo apagar un tributo especial a su condición.
Los ignorantes y los enfermos no recibirán torta, porque ésta se reparte entre los de arriba, y al llano no llegan ni las migas.
Éstos procederes crean acumulaciones desproporcionadas de Poder, Bienes y Riqueza en la cima, mientras que abajo campean la escasez y la miseria.
Estos desequilibrios son el resultado de una planificación social premeditada, cuyo diseño beneficia a los planificadores, sus parientes, amigos y correligionarios.
Beneficios, prebendas, privilegios, cargos, empleos, asignaciones especiales, nombramientos diplomáticos y asesorías rentadas entre otros.
Todo eso recibe la elite, mientras la masa es grabada con onerosos impuestos, para financiar los enormes gastos del Estado.
Los Gobernantes de hoy, manifiestos y destacados ventajeros, eligen y acumulan todos los sueldos posibles, en el ejercicio de sus tareas impositivas y recaudatorias.
El Estado de los países en desarrollo, se ha convertido en una máquina tragamonedas, tipo aspiradora.
Los hábiles diseñadores de impuestos de ayer, son bebés de pecho en comparación con los profesionales en extracción de fluidos de los gobiernos actuales.
Cada Administración mejora la performance de todas las anteriores.
Ahora resulta que el salario es una renta, por lo que el asalariado es un tipo que vive de rentas, realmente es la consagración imaginativa de los genios impositivos.
Cuando los preclaros anteriores inventaron el impuesto a los sueldos, avisaron que era por única vez y a término.
Los gobiernos que siguieron se engancharon, y aumentaron los porcentajes, hasta llegar a los imaginativos de hoy, que consideran el salario como una renta, a los efectos impositivos.
La capacidad de asombro de los de abajo se ve desbordada por el caradurismo y la convicción con que anuncian los nuevos diezmos.
Con solemnidad miran a las cámaras, y anuncian como van a ser gravados los salarios, mientras callan que los inversores extranjeros ingresan sus capitales libres de impuestos por varios años.
Que las ganancias de las Empresas Multinacionales, vuelan a través de giros internos de Bancos Internacionales, sin ser detectadas y diezmadas como los sueldos miserables.
Que la maquinaria y el equipamiento de las nuevas Empresas, ingresa de contrabando, pasando de largo por las Aduanas, con free pass especiales, y que cuando gobernantes y legisladores son grabados con impuestos, se votan aumentos que superan con creces la imposición,
El Pato de la Boda, siempre lo pagan los que trabajan por un salario, los pequeños empresarios, los jubilados, los pensionistas, y los contribuyentes anónimos como propietarios, profesionales, etc.
Estos gobiernos de turno, efímeros administradores de bienes ajenos, se sienten  como Reyes y Emperadores, y comprometen la situación de los países 30 o 40 años hacia delante, cuando de ellos no quede ni el recuerdo.
Si hubiera sabido que era tan fácil gobernar, me hubiera postulado como candidato a Presidente, aunque no hubiera ganado, porque no sé mentir.
Pero si con falsas promesas de cambio, anunciando a viva voz un Impuesto a la Renta que en realidad es al trabajo, entregando la propiedad de la tierra a tipos que vienen a ilusionar a nativos que luego serán explotados y sumergidos a condiciones de esclavitud, y diciendo: -¡Festejen uruguayos, festejen!, se llega al gobierno de un país, en realidad caben dos simples probabilidades: o los gobernantes son muy listos, o los uruguayos todos somos muy tontos.
Ahora resulta que en México el Presidente Vázquez anuncia que al Uruguay s le sobra nafta refinada como excedente de producción.
Ése excedente se produce como consecuencia de un exceso de venta de gasoil.
Ése combustible que sobra, ya está pago por la diferencia desmesurada entre el precio de las naftas y el gasoil.
En lugar se usarlo para compensar el desnivel interno, se ofrece a México como moneda de cambio para comprarle petróleo crudo para refinar.
La lista de gobernantes ladrones y cachadores no ha terminado.
Las exportaciones de Cobre, de un país que no tiene minas de tal metal, está denunciando la presencia de delincuentes, ladrones y reducidores, que blanquean metales robados.
Estos gobernantes que salen a ofrecer Nafta refinada, hacen lo mismo que los mercaderes del Cobre, y los Frigoríficos, pero a otro nivel y bajo el manto de la legalidad que les da  la Investidura.
Venden la nafta dos veces, asaltando a los gobernados, que son los que subsidian los regalos que les hacen a países que ya tienen petróleo.
La nafta que sobra, ya la pagaron los infelices que tienen coches nafteros, que abonaron por su combustible seis veces su valor real.
Por eso a Ancap le sobra dinero para jugar al banquero en Argentina, aunque pierda millones de dólares diarios, y ya se encuentra planificando inversiones en pozos y gasoductos con el dinero de los uruguayos.
Los Directores de las Empresas Públicas se comportan como verdaderos Inversores privados, y se creen dueños de los capitales que mal manejan.
Yo no le di permiso, ¿y Usted?
En el caso de la emisión y venta de Títulos de deuda pública y Bonos del Tesoro, así como la inversión de capitales del Estado en negocios en el exterior, debería ser autorizada por el pueblo, que es el deudor solidario que amortizará con su esfuerzo y el de las generaciones que aún no han nacido, la repetida desaparición de los fondos comprometidos en las transacciones fraudulentas.
El Ministerio de Economía y Finanzas, debería brindar una amplia difusión de las condiciones de aplicación de los fondos, quienes son los firmantes del compromiso, y crear una comisión fiscal que tenga la tarea del seguimiento y control de destino.
El pueblo, que es el que paga sin recibir nada a cambio, siempre queda fuera de la fiesta, sin comer torta, masas, sandwiches, ni tomar jugos, refrescos y mucho menos champaña.
Cuando los créditos son concedidos y los negocios concretados, hay algarabía y festejos en las altas esferas, mientras el pueblo, ignorante, debería llorar desconsoladamente.
Cuando el daño es mayúsculo, y los afectados numerosos, el Dios actúa de oficio, cobrando en vida, a la familia, con salud, de modo que el delincuente no pueda aprovechar su botín.
Cortando la cadena de su simiente, o asestando un golpe con su Divina Mano, el Ángel del Señor, cumple una sentencia inevitable.
El refrán dice que el vivo vive del bobo, y el bobo de su trabajo.
Pero mientras el vivo duerme poco por cuidar su botín, y atormentado por su conciencia, el bobo suele descansar plácidamente, y día llegará en que el bobo recibirá el premio a su inocencia, mientras el vivo pagará por sus pioladas.

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