08.Octubre.2002
01.21.D
El vuelo del Ángel
Un
cuento de la Vida Real
...y
fuiste engañado, estafado, robado, burlado, usado, traicionado, invadido,
menospreciado..., y no te diste cuenta.
Cuando tomaste
conocimiento de la realidad, reaccionaste airado, tirando todo por la borda, sin
reparar que entre los Seres que te aman, existen otros que han pasado por
experiencias semejantes.
Al terminar
expeditivamente con tu pasado, no reparaste en que quedabas vacío, y que junto
con tu matrimonio, desaparecían tus planes y tu futuro...
Yo sé lo que
se siente: quedaste suspendido en el tiempo, desorientado, y, como un niño
desvalido, te quebraste, sucumbiendo tu hombría, ante el llanto arrollador.
Luego te
enojaste contigo mismo, prometiéndote no volver a llorar, por un fracaso del
cual eras responsable, por elegir la mujer equivocada: una oportunista que se
apoderó de un Adonis, en su momento de mayor adversidad.
Poco sé de tus
Virtudes, pero conociendo tus Dones sobresalientes, tu buena presencia, tu
aptitud para las Artes, tu manejo criterioso de los recursos, el don de gentes,
creo con fundamentos, que eres una presa codiciada por muchas mujeres.
Lamentablemente
cometiste un error: te achataste vencido por el abatimiento, no presentaste
batalla al fracaso, no dedicaste tiempo a tu persona, a la meditación y a
liberar tu mente de la resaca que nos deja el dolor.
Por generoso y
solidario, te dedicaste a ayudar a quienes te necesitaban.
El primer
compromiso y obligación de una persona, es consigo mismo.
No estoy muy
al tanto, pero creo que no paraste, no te dedicaste a reflexionar sobre tu
situación real, analizando las desventajas, las afectaciones, pero también las
ventajas que surgen de una situación tan adversa.
Es el momento
de plantear planes nuevos, re-construir el edificio interior sobre nuevos
cimientos, y con puertas especiales que impidan toda entrada a los recuerdos
del pasado.
Cuando se
termina una relación, hay que eliminar los objetos que fueron comunes, cambiar
los útiles, los muebles, reformar la casa, y, en lo posible, terminar con las
amistades comunes, cancelando para siempre las relaciones con los amigos de la
otra persona.
Si tomas esto
como una crítica, te portarás como un necio, y evidentemente no comprendes mi
Mensaje, pero si miras los casos semejantes al tuyo, llegarás a la
no escritas
que permiten la reconstrucción de una vida, sin ataduras con el pasado.
Si no terminas con el pasado, no tendrás
la libertad suficiente como para actuar a piacere, y emplear tu libre albedrío
en la elección que más le convenga a tu persona.
La ayuda a tus semejantes, no debe
comprometer tu felicidad: tienes derecho a ambas cosas.
Hoy quisiera contarle un cuento al niño
que llevas dentro.
Dicen que estas cosas ocurrieron en un
pequeño terruño que es casi un Paraíso: transcurre su existencia, recostado
sobre aguas dulces y saladas, lejos de terremotos y guerras.
Goza de climas subtropicales que
convierten sus planicies, en fértiles tierras aptas para todo tipo de cultivos,
con aguas superficiales cada cincuenta kilómetros, y una red freática de malla
fina, que lo cubre totalmente.
Estos territorios fueron el destino
final de gran-des contingentes de inmigrantes españoles, italianos, judíos,
rusos, y de otras nacionalidades, que, huyendo de la guerra, la pobreza, las
persecuciones políticas y otros motivos, abandonaron la Europa y otros
Continentes, con destino incierto.
Y recalaron aquí, por la belleza de las
costas, un territorio sin montañas ni terremotos, mucha vegetación y poca
gente.
En esos tiempos, se entraba a los países
con solo una partida de nacimiento, por lo que los gringos se establecieron sin
problemas.
Así llegaron nuestros ancestros a estos
lares, dejando una Buena Semilla que trabajó y realizó cosas buenas..., y una
Mala Semilla, que empleando todos los medios a su alcance, accedió al gobierno
de los países, y aún continúa allí.
Como las consideraciones sobre Buena o
Mala semilla, las debe
hacer el Sembrador, dediquémonos
a nuestros ancestros.
Estaban en esos contingentes, y su
rastro se puede seguir por los apellidos, máxime, con apellidos casi
exclusivos.
Se establecieron, gente ignorante, pero
trabajadora e inteligente, y consiguieron lugares sociales casi siempre
superiores a los de los Nativos.
Unos terminaron en Montevideo, y otros
en Entre Ríos, Argentina.
No sabemos fruto de qué acontecimientos
del azar, Rafael y Clodomira, coincidieron en Montevideo.
En ella, la sangre Vasco Francesa
paterna, se mezcló con la India Chaná, su blanca piel europea, contrastaba con
su pelo negro azabache, donde afloraba la India.
Y Rafael, era tano chato, por parte de
Madre y de Padre, de la parte de debajo de la Bota, Nápoles al sur.
Muy trabajador, responsable, casero,
poco ambicioso, su mayor preocupación, era asegurarse el trabajo para los
próximos meses.
Él amó a esa mujer, y obtenerla,
posiblemente haya sido el mayor logro de su vida.
Ella lo respetaba por su esfuerzo y su
dedicación a la familia, y vivió para él y sus hijos.
Tuvieron varios, perdiendo algunos, pero
hoy debemos detenernos en uno de ellos.
1935, fue un año trágico para la música
rio-platense, y especialmente para el tango: moría Carlos Gardel.
Pero mientras unos morían otros nacían.
Así, el embarazo de Clodomira, terminó
el 13 de Febrero, con el nacimiento de un niño.
Si bien el 13, es un número temido,
acuario es un signo amable, y febrero es pleno Verano.
Lo llamaron Sergio Angel.
El nombre en sí, es una institución,
porque incluye a un ángel, y, aunque muchos lo ignoren, San Sergio existe.
Además, las iniciales de ambos nombres,
S.A., suenan casi a Sociedad Anónima, lo que anunciaba pocas dificultades
económicas.
Segundo parto, bebé normal, varón.
pintún, inteligente, realmente un nacimiento que contaba con muchas
bendiciones.
Cuando el niño creció, y tomó el lápiz
por pri-mera vez, confirmó que era un elegido: un Artista.
Con una paleta de pintor, una tela blanca, y varios pinceles, Dios lo
facultó para crear maravillas.
Pero habiendo nacido en el lugar y el
tiempo equivocado, cuando Europa era asolada por la guerra, el Arte se vio
aplastado por la necesidad de enfrentar los acontecimientos.
Debió entonces trabajar para sobrevivir,
mientras relegaba sus
habilidades pictóricas, para usarlas más adelante.
Cerca de los años cincuenta, ingresa a
la Escuela de Bellas Artes, donde aprende a manejar los materiales que usaría
en sus obras; óleos, acuarelas, tinta china, carbonilla, témpera, aprendiendo
además, las técnicas del Grabado y la Escultura.
Integra diversos Talleres, hasta que
recibe una beca, para estudiar Restauración de Obras de Arte, en Alemania.
Transcurría la década del cincuenta, y
el panorama era muy prometedor, para aquel estudiante de Bellas Artes, que se
aprestaba a viajar a Europa, y apuraba sus estudios del Idioma Alemán, que
debería entender y hablar, en las instalaciones del Instituto Tecnológico de
Stuttgart.
esperaban
ansiosos el día de la partida.
En el grupo, nunca nadie viajó al Viejo
Continente, y lo poco que conocían, era a través de las películas, o las
revistas que leían de garrón, ya que en casa, no había plata para revistas, y
solo se compraba El Diario de la noche, y los domingos, El Día.
La familia concentró toda su atención en
el Niño Prodigio, que partía con sus valijas casi vacías de pertenencias, pero
llenas de Sueños y Esperanzas.
Y salieron en cortejo hacia el puerto,
inconscientes del drama inmenso que se avecinaba, a despedir a aquel importante
miembro de la casa, acompañándolo hasta el último instante, en esta tierra que
abandonaba.
cuando comenzó
a caminar hacia el barco, sintieron el inmenso dolor del desgarro.
No hay palabras
para explicar lo que se siente, la primera vez que un miembro del grupo
familiar, abandona el país, jovencito, en un viaje incierto, hacia un país
lejano, de idioma complicado, que venía de perder una guerra.
Pero Sergio se
lo merecía, e iba a perfeccionarse en técnicas modernas, relativas a su
Vocación Primordial: la Restauración de Obras de Arte.
Y hasta último
momento se desea que no sea cierto, que el viaje se cancele, y que el viajero
se quede.
Se sigue a la
persona, como si fuera la única que existe en el Mundo, aún en la multitud, y
la vista es certera hasta el último instante.
El barco se
despega del muelle, y los ojos se esfuerzan, tratando de divisar hasta el
final, a aquel que con su ausencia, traería tanta congoja
y desvelos,
a aquella parentela, que no abandonaría su lugar en el muelle, hasta que
el joven ya no pudiera ser distinguido.
La vida de su Familia, se vería afectada
seriamente en el futuro, por acontecimientos ajenos a las voluntades de todos.
El Dios es perfecto, pero a veces da la
sensación de que estuviera distraído en asuntos muy importantes, y se les pasan
por alto los nuestros.
Pero ese, es otro tema.
La partida del muchacho, premio a sus
condiciones natas, y el esfuerzo personal por lograr el viaje, sumado a su
empeño en seguir su Vocación, y perfeccionarse, era la consecuencia natural de
un proceso que implicaba muchas coincidencias.
El Joven era bastante más listo e
inteligente que el común de su edad en esos tiempos.
Sabiendo, durante el desarrollo de sus
estudios en la Escuela de Bellas Artes, de que Alemania estaba a la vanguardia
en la tecnología de la Restauración de Monumentos y Obras de Arte, tareas
desconocidas en estos lares y muy bien remuneradas, encaró una planificación
digna de Militares de Alta Elite.
Se propuso a sí mismo, llegar a ser
Restaurador de Obras de Arte.
Demostraría con sus logros, el viejo
precepto bíblico, de que “ Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mimos”.
Su brillante estrategia, era inexistente
en los tiempos en que él la aplicó.
Europa en general, había sido afectada
severamente por la guerra.
Ésta, trajo una destrucción de
Monumentos y Edificios importantes, que era necesario restaurar.
Dejemos de lado las aptitudes y las
vocaciones.
Esos
ítems, que son
los más importantes, no podían
ser usados para el logro de una
Beca de estudios en Alemania.
Debía primero conquistar Alemania, a
través de las puertas abiertas que pudiera encontrar.
Y así lo hizo, anotándose en cursos de
Idioma Alemán, del Instituto Cultural
de ambos países, demostrando nuevas capacidades y aptitudes, que ponían
de manifiesto su aguda Inteligencia.
En pocos meses, hablaba fluidamente ese
complejo idioma, y los alemanes se sienten muy alabados cuando descubren que
puedes hablarles con fluidez en su complicado idioma.
Su esfuerzo y empeño, fueron premiados
por los Germanos.
Y allá se iba, con su pobreza de
recursos económicos, a la conquista de la fría Alemania, tan lejana como dura,
impulsado por la fuerza de su Juventud, y la esperanza de lograr un futuro
menos penoso que el que aguardaba a sus padres y hermanos.
Si Dios lo ayudaba, tal vez podría
darles una mano a esos infelices, que, desconsolados, lo miraban partir.
El Amor a los Padres, y a nuestra
tierra, deben ser, aunque factores virtuales, los elementos de mayor peso que
llevamos en el equipaje.
Cuando estamos lejos del país, solos y
sin dinero, estos sentimientos se agrandan y crecen hasta los cielos,
sumergiéndonos en una congoja y una desolación, que solo los que la han vivido,
conocen.
Esas ansias y deseos de volver, con el
tiempo, transformados en desesperación, pueden llegar a abatir a la persona.
Los que aquí quedaron, se consolaban con
la idea de que eran pocos meses, y desde el momento de salir del puerto, ya
comenzaban a esperar el día del regreso, contando cada día que pasaba, como uno
menos que faltaba.
Con el muchacho en el barco, ya no había
más que hacer.
Solo restaba volver a las tareas
habituales, y adaptarse a vivir con un integrante menos en la familia.
Sergio iniciaba un viaje, que implicaba
una aventura de aprendizaje y descubrimiento.
Los parientes, entristecidos, volvieron
a sus quehaceres.
Para el Viajero comenzaba una Nueva Era;
como es de suponer, a una edad tan temprana y en el seno de una familia pobre,
las condiciones no están dadas, como para un pulimento y un protocolo acorde a
viajes internacionales.
Con las pocas armas que poseía, y un don
infalible: la Buena Presencia, debió encarar el “Donde fueres, haz como
vieres”.
Debía sobrevivir a cualquier costo,
cumplir una Misión, y volver enriquecido
culturalmente, y Hombre.
El viaje ya comenzado, constituía toda
una Hazaña, ejecutada por un Genio precoz, que con escasa información, se
erigió en Artista Autodidacta, y encaraba estudios que no eran accesibles ni
para Profesores titulados.
Se dice que Dios le da pan al que no
tiene dientes..., en este caso, se lo dio a uno que sí los tenía, y que lo
asimilaría muy bien.
--------
-.II.-
Los Dones, son pizcas de Poder, que el
Señor nos permite administrar.
Él no pide nada a cambio, pero sí
controla el criterio de aplicación.
Aunque los Dones son Atributos
concedidos por la Entidad, muchos mueren sin saber que los poseían.
Afortunado es quien logra descubrir sus
Dones, disfrutarlos, y compartir su beneficiosa acción sobre las personas.
Privilegiado es quien, además, puede
convertirlos en una fuente de ingresos.
No estoy en condiciones siquiera de
imaginar, las alternativas del viaje en barco, y el desempeño social de este
circunstancial y precoz viajero.
Solo pienso que aparte de audacia y
deseos de triunfar, el novel caballero, demostró valentía y
temeridad.
Es imposible para nosotros hoy en día,
acostumbrados a ver cruzando el firmamento, a los modernos, poderosos, veloces
y confortables Jets, tener un esbozo de la dimensión de su logro.
Lo suyo fue aventura, viaje de estudios,
investigación y formación como Hombre..., pero a un altísimo costo.
Muchas personas me han demostrado que la
Inteligencia no se adquiere, y que no es necesario ser un Profesional, para ser
el mejor, en las cosas que se hacen por Vocación.
El Amor por la Profesión, es lo que hace
al Maestro en las Artes y los Oficios, pero no todas son flores en la viña del
Señor.
El muchacho, entregando todo en su afán
por aprender las complejas técnicas de la Restauración, los métodos, los
compuestos, las fórmulas y los secretos últimos del metier, también iba
entregando su salud.
Mamá no estaba para prepararle la
comida, ni reprenderlo si no comía.
Los alimentos no le gustaban, y la plata
no le sobraba.
Tal vez por ser mi hermano, nunca
pudimos hablar largo y tendido sobre esos asuntos, pero supongo que algún amor
caliente, pudo haber acelerado los procesos de deterioro, ante un mal que dejó
perplejos a Médicos y Profesores.
En realidad, lo que en principio se
esbozaba como una gran esperanza de logros y realizaciones, se fue tornando en
una pesadilla; una verdadera carrera contra el tiempo.
Era necesario terminar el Curso, pero la
enfermedad amenazaba con impedirlo.
Sus misivas, eran pedidos a Dios, para
que le permitiera cumplir su misión, a los parientes, para que
rezaran y sumaran sus esfuerzos
en la
súplica.
Dios existe, porque escuchó los ruegos.
Pensar que hoy las personas sin un
celular en la cintura, y un teléfono sobre la mesa, no existen.
Esos no vivieron los tiempos en que una
simple carta, encerraba un mundo de información.
Cuando se leían muchas veces, intentando
descifrar los sentimientos del escritor, descubriendo en cada repaso, una coma,
una pausa, cualquier signo escrito que nos contara si estaba alegre, deprimido,
angustiado..., o al borde del llanto.
Nunca vi llorar tanto, como en aquellos
tiempos.
En mi casa no conocí juegos de living,
sillones mullidos ni sofás de varios cuerpos, porque los muebles escaseaban,
así que las tertulias de lectura,
se hacían sobre
una cama de una plaza: la que Sergio dejó vacía y yo heredé
transitoriamente.
Allí nos amontonábamos como bichos, a
desmenuzar la carta recién llegada que al final de la estadía, habría
verdaderas heridas en nuestros corazones atormentados.
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Cuando bajó del barco, era un espectro,
su angustia y su desesperación, quedaban justificadas con su escasa presencia.
Era lo poco que quedaba de aquel
muchacho que vendiendo salud, se alejó buscando un porvenir venturoso.
He visto pocos hombres guapos para el
trabajo, como mi Padre.
No se amedrentaba ante los fríos
polares, ni ante las dificultades de los trabajos complicados, pero esa
presencia lo superó.
Hoy, que lo pienso con más calma, lejos
de una situación que comprometía fuertemente nuestros sentimientos, creo que el
viejo sentía miedo.
Nunca fui especialista en relaciones
humanas, pero en lo que se refiere a mis hermanos, soy un perfecto ignorante.
Jamás pude comprender algunos móviles de
sus acciones, aunque otros están bien a la vista, y los códigos y silencios
cómplices, no me interesan, porque están fuera de los criterios con que yo me
manejo.
Así que para vislumbrar entretelones y
bambalinas, debo manejarme con supuestos y presunciones.
Los trámites a seguir con el viajero, no
permitían demoras ni distracciones.
Nunca se me explicó como, pero un día lo
internaron en el mejor sanatorio de Montevideo, y un equipo de Profesores se
ocupó del caso.
No sé qué sentirán mis hermanos por mi,
pero es duro ver a uno, achurado por los cirujanos, sin fuerzas casi para
permanecer en pie, con una delgadez cadavérica, pidiendo ayuda para ir al baño o para higienizarse.
Aunque médicos ni profesores,
encontraron explicación al mal, y continuando con los supuestos y presunciones,
yo presumo que fue cosa de Dios: un Milagro, porque aquel que no toleraba el
alimento, comenzó a mejorar, a partir de ese momento.
Parece que Dios nos deja caer hasta el
fondo, para perdonarnos, y para que tengamos una mejor oportunidad de reconocer
su Gracia.
Para bien de él y de quienes lo amaban,
salvó su vida, seriamente comprometida por un mal sobre el cual, la Eminencias,
debieron manejarse con supuestos y presunciones.
Las cosas que sucedieron después,
comparadas con las versiones que escucho hoy, me hacen comprender que las
personas cuentan la Historia con premeditación y alevosía, acomodando los
acontecimientos a su conveniencia, para mejorar su imagen propia, porque los
muertos no pueden rebatir y ya no cuentan el cuento.
Esta tergiversación de la verdad, que
suele dejar bien parados a los cuentistas, en detrimento de los finados, es una
agresión atemporal a entes virtuales, que no pueden defenderse.
En todo caso, ellos fueron mejores que
nosotros, pues con recursos más escasos, hicieron cosas más importantes,
cumpliendo dignamente una gestión vital, plagada de contratiempos, y
dificultades, que enaltecerían a los que hoy los critican, con intenciones de
cambiar la Historia.
El hermano Sergio no comprende que el
Dios le perdonó la vida, no con el fin de defenestrar a sus semejantes,
sino con otro muy diferente, que
se le está
haciendo tarde para descubrir.
No estamos en condiciones siquiera de
imaginar las motivaciones del Dios.
Solo podemos hacer supuestos y presunciones
sobre sus criterios.
Es presumible que el fundamento de la
salvación, no debe ser el ataque y la agresión, aunque sea solapada, a sus
hijos, pues de esas cosas se ocupa El personalmente.
Supongo que otros deben ser los motivos
de su Gracia...
-------------
-.III.-
-“¿Qué haces, muchacho?.
Te he brindado Dones y Habilidad para
las Artes, con la intención de que las aplicaras a creaciones personales y
obras particulares, para deleite de tus semejantes.
En el ejercicio de tus aptitudes,
llegarías a una perfección que te llevaría a una distinción entre los
integrantes de tu Especie.
Dejando de lado la Vocación, optaste por
las utilidades y los beneficios personales.
Otro hijo que no comprende el mensaje
implícito en sus Facultades excepcionales, y, considerándolas logros propios,
intenta abrir su propia senda en mis dominios.
Tarde o temprano, toda Criatura olvida
su condición y se vuelve irreverente.
Pero lo que Yo regalo, no lo retiro, y ese regalo, acompañará al
individuo durante toda su existencia.
El uso de los dones, queda a criterio
del que recibe el regalo, pero mi esperanza, es verme reflejado en su obra.
Cuando un Artista se inspira en la
Entidad, me hace un regalo mayor al recibido: su Amor.
He creado Genios, equipados con
aptitudes asombrosas, semejantes a las de los Angeles, sin recibir
agradecimiento alguno..., y no solo eso, sino que se han atrevido a negarme.
Es curioso, pero existe una paradoja
trascendente: las personas mejor equipadas por Mi, reniegan de su papel de
Criaturas, por no ser aptas para manejar el Poder y la Gracia recibidas, y
desarrollan una soberbia que opaca las dignidades donadas.
La culpa es Mía, porque teniendo el
respaldo del Poder que Yo les di, llegan a sentirse todopoderosos, olvidando su
efímera existencia.
Eso les pasa a todos los Seres Humanos
en diferentes medidas”.
Aunque el Dios te ha hablado, debo
continuar mi labor.
Con lo que quedaba de tu humanidad,
enfrentaste una muerte casi anunciada.
Lo poco que conozco de mi hermano, me
infunde un profundo respeto, y, aunque lo que no conozco, lo aleja de mi, y lo
lleva a despreciarme, lo lamento por él.
Hay algo que mis hermanos ignoran, y es
que la coexistencia planetaria, obliga a la interacción; y la interacción
social, es una serie de encuentros, desencuentros, aceptaciones, rechazos, y
defenestraciones, que, directa o indirectamente nos involucran a todos.
Todos, en algún momento, perdemos el
respeto, la consideración, el recato,
las referencias morales, y no estamos en condiciones de condenar
éticamente al prójimo.
El condenado
que despotrica contra un inocente, es doblemente condenado.
Hermano: Dios
te ha dado una oportunidad, como no he visto otra en toda mi vida.
La ayuda a tus
Padres existió, aunque fue un poco tardía,
y en virtud de no tener hijos, podría
haber sido algo más generosa.
Siempre, desde
que tengo conciencia, te has dedicado a buscar la paja en el ojo ajeno, en
críticas que más que destructivas, eran ataques vio-lentos a las pobres
gestiones de los demás.
El Dios no
regala a todos por igual; unos pocos reciben dádivas especiales, y la inmensa
mayoría se debe arreglar con las humildes prestaciones que puedan ir
descubriendo en sus unidades biológicas, aplicándolas en tareas de
supervivencia.
La misión
planetaria de los Seres Vivos, es sobrevivir con la mayor dignidad, a los
avatares existenciales, sin quejarse ni blasfemar contra el Dios, y
agradeciéndole continuamente por esta maravillosa oportunidad de Vivir,
compartiendo el hermosos escenario Natural que ha instalado para nosotros en la
Tierra.
El Dios aún
existe, aunque la Tecnología y los Avances Científicos, intentan demostrar lo
contrario.
Esta es una
afrenta, de la cual todos formamos parte, evitando pronunciar su Nombre,
procurando no abordar temas trascendentes, o festejan-do irreverencias de
graciosos ateos.
También
siguiendo interesadas ramas de la Religión, que buscan reclutar adeptos para
desplumar, inventando un Dios a la medida de cada bolsillo, e instalando
ostentosos Templos en las zonas residenciales de las Altas Clases sociales,
pero jamás en los barrios miserables y marginales.
Pero Dios no
es estúpido, y por ver a través de nuestros ojos, está enterado de todo.
Sabe quién lo
engaña..., y quién es sincero.
Lo que pocos
saben, es que él cobra sus regalos, cuando no se usan a su satisfacción.
El Talento
ocioso, paga tributo en los campos del Señor.
El destino de
las Unidades Biológicas, es consecuencia de su gestión vital.
Se va conformando con cada acción, con
cada acto, de modo que de un momento para otro, puede cambiar drásticamente,
para bien..., o para mal.
También depende de otros factores, como
don-de nacimos, quienes son nuestros Padres, sus recursos, el País, los
parientes, el sexo..., y las personas que elegimos para formar nuestra familia.
La
mala suerte, es
mala gestión, la
buena suerte: condiciones propicias, y el azar es un acontecimiento
fortuito.
Pero cuando tenemos que elegir, por
ejemplo una pareja para toda la vida, podemos cazar..., o ser cazados.
La formalización del compromiso afectivo
de Sergio, es el resultado de una coyuntura funesta.
Un Adonis desquiciado por la enfermedad,
achurado como conejillo de indias en el mejor sanatorio de Montevideo, adquiere
fama en el nosocomio, por su condición de joven hermoso, que estando en viaje
de estudios en Europa, adquiere un mal que solo podrían enfrentar las
Eminencias Médicas que lo atendían.
Si fallaban, era un verdadero
desperdicio, pero si lo salvaban, las cosas estarían muy bien para ese
muchacho.
Allí entró a trabajar la perspicacia de
algunas funcionarias del sanatorio, que se
interesaron muy especialmente por su salud.
Divorciada, con un hijo pocos años menor
que el enfermo, intuitiva, ambiciosa, vio la gema sin pulir, e, imaginando su
valor, la remató al primer intento.
Cosas que pasan.
Del hospital al juzgado donde lo
escracharon, fue bajo la pollera de la dama.
...y tu vida a su lado, transcurrió
debajo de sus faldas.
No tengo la más mínima duda de que te
amó apasionadamente, pero...
Era una verdadera Madraza, que te usó
como instrumento para fines propios, como fuente de recursos, como hijo para
adoctrinarte..., y supongo que como marido cuan era necesario.
Demasiada habilidad y pretensiones, para
la honestidad que pudiste comprobar.
En esa aventura matrimonial, murió el
joven Artista Vocacional; aquel que podría haber creado obras propias, con
técnicas derivadas de sus estudios europeos.
En su lugar surgió, supongo que por
consejos superiores, el Profesional rentado, de impecable gestión, trabajando
con obras de otros autores.
No es lo mismo Crear, como al principio,
que reparar lo creado por otros.
Luego del matrimonio, perdiste otra
oportunidad de triunfar.
Al elegir El Profesional, abandonaste al
Artista, y ese abandono marcó un destino humilde, para un potencial artista de
Alto Calibre.
Viendo los premiados artistas actuales
junto a sus obras, pienso que son aprendices frustrados, sin aptitudes, que
deben explicar a cada espectador, el significado de sus creaciones.
Recordando como plasmabas en el lienzo
los Escenarios Naturales y
Artificiales, me sobrecoge
la idea de que
el País no tuvo la oportunidad de contar con un Artista consumado, porque
terceras personas bloquearon sus intenciones.
A veces quienes nos aman, pueden llegar
a hacernos más daño que los que verdaderamente no nos quieren.
Esta paradoja surge del egoísmo humano
de impedir el crecimiento del otro, porque podrían llevárselo los vientos del
Éxito.
Estas cosas son muy comunes en las
parejas humanas, aunque muchas veces no afectan solo a los actores, sino a
Comunidades y Países.
Una buena gestión la de S.A., a pesar de
los frenos y bloqueos.
Un empleo público como soporte, y muchos
trabajos importantes para el Estado, Galerías particulares y poseedores de
Obras de Arte.
Viajes por Europa y América,
complementaron un desarrollo profesional
positivo.
-.IV.-
Realmente descollaste entre los miembros
de tu familia.
Conociste Europa, Estados Unidos y
Centroamérica, llevando a tu Madre en uno de tus viajes.
Salvo los ancestros que vinieron de
Europa a morir en América, ninguno de tus parientes maternos y paternos, tuvo
oportunidad de llegar tan lejos.
Dios te quiere, porque tu existencia
transcurrió, salvo la enfermedad, sin sobresaltos mayores, ni angustias
económicas.
Tu esposa solo acompañó, más preocupada
por atender a su numerosa parentela, que por brindarte un apoyo decidido y un
impulso que hubiera sido muy importante para tu carrera de Artista, aunque supo
disfrutar de tu esfuerzo y de tus logros.
Esos no son temas a abordar por hermanos
comprometidos en un relato aproximado de una Vida, que rozando lo ejemplar, no
pudo llegar a un diez, por la traicionera sustracción de tu pareja.
Pero es necesario hacerlo, por la
dimensión del daño ultraintencional: un robo artero y alevoso, a quien le
brindó su vida, su amor..., y la administración de los regalos del Dios.
Con tu equipo primordial, tu destino era
Europa, la cuna de los grandes Artistas, y asiento de los mayores Museos,
Pinacotecas y Colecciones particulares del Mundo.
Dios te dio Alas, y no supiste volar.
De haberlo hecho, serías una majestuosa
Aguila, plasmando los escenarios Naturales en cotizados lienzos, y habrías sido
rentado por Soberanos y
Mandatarios, para la
realización de sus valiosos retratos.
Ese Talento es
reclamado por Reyes y Señores que quieren dejar testimonio de su opulencia
terrena, aunque constituya condena trascendente.
Optaste por
escuchar la voz de la castración de Sueños y Esperanzas, de una persona que
venía de un fracaso, y tal vez le molestaba el éxito de su pareja..., tal vez.
No es bueno
herir susceptibilidades, especial-mente en el tratamiento de asuntos ajenos.
Pero pienso
que divagaste entre la fauna de delirantes autodidactas del medio, escasos de
Talento, sucumbiendo tus intentos de crecer y progresar, ante los trepadores,
que con méritos, diplomas y títulos bajo el brazo, usurpaban los Cargos que
primordialmente debían ser para ti.
Y ninguneando
en segundo plano, te dedicaste a la pesca de orilla, conformándote con el pique
chico de nuestra pequeña plaza.
De todas
formas, ante la falta de Profesionales Auténticos, las Autoridades no ponían
Obras importantes, en manos de charlatanes, así que te encomendaron los
trabajos de Restauración de las Obras más importantes de la Pinacoteca Uruguaya.
Llegaste a ser
Auditor y Curador de la Dirección Nacional de Aduanas, en lo relativo al
tránsito de Obras de Arte.
Asesor de
Museos en la verificación de
Autenticidad, por métodos desconocidos para los sabihondos parlanchines que
asumen la Dirección de los Museos o el Resguardo del Patrimonio Artístico de la
Nación, sentados en el dedo de los políticos de turno.
Yo me siento
orgulloso de tus logros, porque conozco a cabalidad tu titánico esfuerzo, y lo
cerca que estuviste de dejar en el camino tantas realizaciones, aunque no
exista como integrante de tus
consideraciones
sociales.
Pero Dios hace
las cosas a su modo, dando armas a todos sus hijos para sobrevivir en sus
dominios, y todos somos importantes en su Obra, si asumimos con Dignidad
nuestra Misión.
Te he sentido
hablar de tu Primo, el Escribano fulano.
Inconscientemente, manifiestas una
intención íntima de separarte de tus parientes cercanos, acercándote a gente de
los status superiores, olvidándote de que, como nosotros, provienes del mismo
barro.
Solo empañas la gloria de haber nacido
pobre, en vinculaciones interesadas con personas que te hacen olvidar tus
orígenes.
Yo tuve un Padre, que a veces dudo que
fuera el mismo que el tuyo, que era un sabio.
Me enseñó a conformarme con lo poco que
uno pudiera lograr.
Una vez, estando tú presente, me
aconsejó que jamás le cediera los derechos sobre una herencia a un hermano,
porque por varios motivos, esos derechos terminarían en usufructo de terceras
personas, que no tienen vinculación natural con la familia, y aquellos que
tienen la sangre del ancestro, terminarían viviendo en la calle, como ya ha
ocurrido en esta rama familiar.
Y algo que en parte no pudimos cumplir,
por razones obvias, jamás renegar de la sangre y el apellido.
Pero la principal enseñanza que he
recibido, provino de ti, y de él: Jamás debemos dejarnos abatir, sin importar
lo duro de las circunstancias, ni la dimensión de los golpes recibidos.
La lucha contra la adversidad, debe ser
encarada con decisión, aunque estemos maltrechos y desarmados, porque triunfar
en esas condiciones, enaltece a la
persona, y la dignifica a los
ojos de
Dios y de sus semejantes.
Quiero terminar este grotesco intento de
describirte, con una parábola que por primera vez escuché de tus labios, y que
encierra el porqué de nuestro comportamiento mundano, y nuestros errores
humanos:
- Cuando era Joven, pensaba que Papá no
tenía ni idea de las cosas sobre las que opinaba.
- Cuando vinieron los primeros hijos,
llegué a la conclusión de que en algunas cosas tenía razón.
- Al llegar los muchachos a la mayoría
de edad, lamenté que ya no estuviera, porque hubiera necesitado preguntarle
muchas cosas...
- Hoy, ya entrando en la Vejez, debo
repetir el lamento del huérfano: Pobre Papá, era un sabio.
Tarde llego a comprenderlo: cuando ya no
lo tengo y no me es posible seguir sus Consejos.
Cuando
llegamos a viejos, y reflexionamos sobre nuestro pasado, revisando cuales
fueron las cosas que hicimos mal, seguramente encontraremos muy pocos aciertos.
Una actuación discrecional, y un
desempeño autosuficiente, nos impidieron recibir ayuda en forma de Consejos y
Observaciones, por parte de quienes nos brindaron todo, sin exigir nada a
cambio.
Creo que coincidirás conmigo, en que
analizando todo, la conclusión final es una sola: recibimos la Vida, pero junto
con ella, un Cuerpo, un Sexo, los Parientes, un Apellido y un País.
Frente a esto, no tuvimos opción, y solo
nos quedó aceptarlo, aunque muchas de esas cosas no fueran de nuestro agrado.
Todo lo demás lo pudimos elegir, pues
son opcionales,
Si nuestra existencia ha sido afectada
por estos factores, la culpa es solo nuestra: elegimos mal.
Como no podemos reparar nuestros
errores, por lo menos, intentemos no volver a errar, por-que a estas alturas ya
es tarde para muchas cosas.
Al
no tener Pecados Capitales en nuestro haber, estoy convencido de que la
mejor forma de abordar el Camino al Cielo, es siguiendo el consejo de los Monos
Sabios: sin mirar, sin escuchar..., y sin hablar.
Porque los últimos pasos a veces pueden
ser los más condenables.
Yo he visto perder el Cielo en los
últimos días de una vida, y, aunque no soy quién para aconsejar, nadie puede
impedir mis sinceros deseos de que culmine tu buena gestión terrena, con la
Serenidad y la Paz que la Maravillosa Ancianidad que comienzo a sentir, trae a
las personas.
Cuando culmine el Vuelo del Ángel,
muchos vamos a llorar amargamente, recordando los buenos momentos en familia, y
otros, las pocas ocasiones en que departimos juntos.
Luego de haber visto tu sufrimiento, y
tu afanosa búsqueda de una Felicidad algo quimérica y esquiva, creo que Dios te
debe algunas cosas...
Por eso, luego de este vuelo
transitorio, me consuela pensar que el Ángel se posará para descansar, y allí
comenzará a sonreír, alcanzando una Felicidad que solo la Divinidad puede
brindar.
El vuelo del
ángel terminó el 15 de enero de 2014.
En homenaje a
mi hermano Sergio.