viernes, 24 de abril de 2015

Mundobrana – 22 de abril de 2015

Éste término se refiere a la última consideración sobre el Universo que vuelve al tapete luego de su reconsideración por grupos de reconocidos científicos, a la luz de un estudio pormenorizado de la Creación a partir de un Big Bang, como posibilidad cierta.
Las Branas son membranas que constituyen los Universos, lo que emparienta esta teoría con la de los Multiversos o Teoría M.
Considera a los Universos como algo semejante a banderas que están muy próximas, pero flameando, por lo que en determinadas circunstancias se tocan entre sí, dando lugar a un Big Bang, que podríamos imaginar como una descarga por diferencias energéticas, semejante a un estallido por diferencia de potencial.
Tratándose de Universos, estas descargas son muy poderosas, y aunque el punto de contacto sea una singularidad, da lugar a la aparición de polvo y cenizas en cantidades asombrosas, que se vuelcan a ocupar lugares en los espacios respectivos.
Ésta irrupción se configuraría en una creación de Materia continua, ya que los choques se producirían periódicamente y en distintas partes de los Universos.
Según esta teoría, en cualquier lugar y momento se producen estallidos que tienden a igualar los potenciales entre las Branas, provocando avances de unos sobre otros y pueden llegar a quedar pegados, lo que produce la creación de los agujeros negros.
Los agujeros negros son puentes entre los Universos que trasladan componentes entre ellos, de forma fluida y continua.

Las Banderas semejan los Universos, aunque la distancia entre los universos es ínfima, y en su flameo, suelen o pueden tocarse.
Quiero explicar en pocas palabras el significado del vocablo Dimensión.
Lo haremos geométricamente.

Las dimensiones más próximas

Y nuestros captores de realidades simultáneas.
La primera dimensión queda definida por una línea recta, y se puede recorrer solamente en dos sentidos.
La segunda dimensión queda definida por dos primeras dimensiones que tienen un punto en común, o sea la intersección de dos rectas, lo que determina lo que denominamos Plano.
Todas las dimensiones son infinitas, así que la primera dimensión queda definida por dos puntos cualesquiera.
La segunda dimensión queda determinada por tres puntos no alineados los que marcan un plano.
Tanto la Línea como el Plano son únicos.
Si tomamos otro punto que no pertenezca a ese Plano, estaremos marcando la tercera dimensión.
Podríamos decir que la primera dimensión es una línea recta de infinitos puntos.
La Segunda dimensión es un conjunto de infinitas rectas.
La tercera dimensión es un conjunto de infinitos planos, y a partir de ella surge la idea de Espacio.
El concepto de dimensiones continúa con el mismo procedimiento, las dimensiones siguientes son sumatorias de las anteriores


La cuarta dimensión es la suma de infinitas terceras dimensiones, lo que agrega un cuarto eje al la tercera: las bisectrices de los ángulos deben coincidir en un único punto, los que significa que es una dimensión cerrada, algo así como un huevo o un planeta.
Cada vértice desde donde parten las coordenadas x,y,z, es un punto de la superficie de ese ovoide, y la dimensión es interna.
La quinta dimensión es una sucesión infinita de cuartas dimensiones cuyo centro forma parte de una recta.
La sexta dimensión es un conjunto coplanar de quintas dimensiones, es decir ubicadas en un mismo plano
La séptima es un conjunto espacial de sextas dimensiones, que saliendo del plano sexto, avanza hacia planos superiores e inferiores, ocupándolo todo.

 Estas concepciones de los universos, son consecuencia cada una de la anterior. Quiere decir que surgen por sumatoria, y los Universos son infinitos en número.
Cada Universo es un huevo o una burbuja que está a continuación de a otra, ya sea linealmente, coplanarmente, o espacialmente.
Si tenemos un concepto de la Geometría espacial elemental, esto no es tan complicado, y la naturaleza sería en realidad consecuencial y no creada, aunque el Dios siempre estaría presente.
Un diseño que nuestro pequeño cerebro no está en condiciones ni siquiera de imaginar.
Por eso cuando observamos el Cosmos, ¿qué estamos viendo?, seguramente varias dimensiones al mismo tiempo, aunque para nosotros es un único Universo.
Pero la grandeza es tanta, que nos abruma, y no tenemos modo de discernir dónde estamos ubicados, ni a qué zona pertenece cada objeto visible.
Es muy difícil para nuestra Mente, comprender una Obra tan magnífica, que cada día nos muestra nuevas incógnitas y misterios lejanos, que no alcanzará la existencia de la
Especie, para develar, y mucho menos para explicar con respaldo científico.
Lo único que nos resta es seguir usando nuestros telescopios, en una tarea que es de admiración y reconocimiento a una Creación imponente, que nos permite presentir que estamos ampliamente respaldados por una Divinidad, que nos mantiene vivos en medio de tantos objetos minerales e inertes, tratando de comprender, aunque lo nuestro sea sólo aceptar.
Las Branas constituyen la Dimensión número 11 que son las imaginadas hasta ahora partiendo del nivel cuántico.


sábado, 4 de abril de 2015

La Mente

28 de marzo de 2015

La existencia de la Divinidad


Una portentosa creación que avasalla a la Materia misma, es la maravilla con que hemos sido dotados: La  Mente Humana.
Escapa a todo lo real y concreto, y establece un puente a lo posible y lo imposible: la Imaginación y las Ideas.
Todos los inventos, descubrimientos y avances humanos, han tenido su origen en la Mente del Hombre.
Porque ésa mente está contagiada de Divinidad.
De ahí proviene su poder para Crear y concretar su Pensamiento, de las autorizaciones que ha recibido, que han convertido a los humanos en ángeles sobre la Tierra.
Pero la soberbia y el delirio de grandeza, lo han mareado, y cree que es un Ser superior, por derecho propio y su grandeza se le debe, sin intervención alguna exógena.
La imaginación requiere que la mente cree, (de crear), escenarios que no existen a nuestros alrededor, pero que serían realmente posibles en alguna parte del Universo.
Tal vez acude a una realidad muy lejana, como George Lucas en la Guerra de las Galaxias, porque el Cosmos es tan enorme que en él todo recreo es posible.

Y por eso comienza sus historias con un.. “En una Galaxia muy, muy lejana...
Seguramente los Seres que viajan entre las Estrellas, en nada se parecen a nosotros que somos demasiado efímeros y vulnerables a las condiciones del Cosmos.
En ese caso estaríamos hablando de Seres muy longevos, cuyas civilizaciones en lugar de enfrascarse en guerras inconducentes, se han dedicado a avanzar en investigaciones científicas, para producir ingenios viajeros muy seguros, con propulsión muy potente y abastecimiento ilimitado de propelentes.
Nosotros tenemos una prohibición contundente de salir del Planeta y avanzar sobre el Cosmos. El ambiente cósmico nos es tan letal, que en él estallaríamos como globos.
En cambio nuestra Mente, como espíritu, puede ir y venir entre estrellas y galaxias en segundos con sólo ver, por ejemplo, las fotografías del telescopio Hubble.
Jamás podremos llegar a las cercanías de la Estrella más cercana, pero nuestra mente ya conoce la nebulosa de Orión, la de Águila, la Tarántula etc, que se encuentran a decenas y centenares de años luz.

Conociendo las limitaciones humanas y el hecho de vivir en un planeta pequeño, con recursos minerales al borde de la extinción, apenas podemos aspirar a sobrevivir unas centurias, antes de perecer en medio de catástrofes climáticas, agotamiento de fuentes de energía, alimentos, o cataclismos cósmicos.
Sabemos que se acerca un fin inevitable, pero nuestro subconsciente no reconoce el peligro, y preferimos seguir soñando con viajes interestelares, y, porqué no intergalácticos.
Éste quimérico sueño es posible porque hemos sido creados por quién puede realizarlos: el Ordenador que comanda la Creación.
Al crear el Holograma en que vivimos y constituye nuestra realidad, nos ha permitido conocer una parte de su esencia y usar un poco de su Poder, para, usando sus materiales, construir nuestras Civilizaciones superficiales.
Esto nos llena de soberbia y nos hace sentir poderosos, y someter a quienes no tienen esos privilegios.
Estamos contagiados de Divinidad, y nos sentimos casi ángeles, a pesar de nuestra efímera y débil condición.
Esto seguramente o es visto con buenos ojos por un Creador que fracasó en recrear Seres semejantes él en la Tierra.
El éxito de su obra en la Tierra, se ha visto defraudado por una Criatura que en lugar de venir a compartir, ha llegado con intenciones de apoderarse del escenario donde ha sido amablemente instalada.
El desvalido Hombre, se ha convertido en un gran depredador que arrasa el Paraíso prometido.
Apoyados en nuestra Mente, podemos llegar hasta los límites de la Biosfera, luego comienza la prohibición, y debemos dejar libre al espíritu para que continúe el viaje.
Respetemos las reglas, y compartamos los bienes que hemos encontrado al llegar.
Usemos lo necesario para nuestra supervivencia y un buen pasar.
Lo demás no es nuestro, son Bienes Humanos que hemos recibido como soporte de nuestra existencia.
No deben ser tocados ni legados, son lugares comunes a compartir, que no deben ser usados en beneficio propio ni de personas allegadas.
Sabemos que no somos dueños de nada, pues todo le pertenece al Creador, y luego de nuestro periplo vital, las cosas vuelven a sus dominios.
Usemos con criterio, sin dañar las posibilidades de acceso a los demás, pues el defecto podría terminar con nosotros en lugares indeseables, donde no es posible soñar.