lunes, 17 de junio de 2013

Llegando al final del camino

15 de marzo de 2010

Llegando al fin del camino

La Vida es un camino con un principio y un fin.
Hoy que estoy viejo, con 70 años, quiero hablar de Dios.
Un divague sobre las posibilidades que nos depara el futuro en cuanto a la influencia de
las máquinas sobre la Mente Humana y la propia existencia de la Especie.
Nadie se sitúa en posiciones de avanzada, para analizar lo que inevitablemente ocurrirá:
las máquinas se convertirán de inofensivos adminículos, en instrumentos indispensables
para la supervivencia.
Nuestra dependencia de ellas es cada vez mayor, en tanto que nosotros vamos atrofiando nuestras funciones y sentidos.
La atrofia alcanza a la mente en lo que respecta a la consideración de lo abstracto y lo trascendente.
Se ha perdido la perspectiva del significado de la Creación, y sólo comprendemos que habitamos un Universo en el cual somos legos y profanos, y lo seremos hasta la desaparición de la Especie.
El Hombre con su cerebro primitivo, se siente con las facultades de un Dios, y un conocimiento rayano en lo Divino.
Ignora que más importante que el conocimiento es la sabiduría, y ésa proviene de la Fuente de la Vida.
El conocimiento no puede salvar al hombre, la sabiduría, sí.
Porque es el vínculo primario que nos une al Creador, y cuyo uso, es autorizado por Él.
En nuestro interior están las respuestas a todas las interrogantes que pueda plantearnos el mundo real.
Preguntando se encuentran las soluciones a todos los problemas por complicados que puedan ser.
Las máquinas nos darán Poder e Información, mientras tengan pilas o energía para hacerlas funcionar.
Sin su fuente, sólo son cosas materiales inertes, sin utilidad, como nosotros.
Son gobernadas por parámetros que se introducen en sus memorias o chips grabables.
Las programaciones se alteran por fuentes luminosas poderosas o campos electromagnéticos.
Como no piensan, arrancan y se detienen por órdenes específicas de una placa electrónica, haciendo caso omiso de gritos o llantos de accidentados.
El Hombre inventó la máquina, con el fin de aliviar sus tareas, acortar los tiempos de producción, aumentar los volúmenes de esa producción, y los márgenes de ganancia obtenidos por la venta de sus productos.
Tal invento ha tenido sus inconvenientes: ha aumentado el desempleo, se van terminando los Oficios. La vagancia se ha instalado junto al ocio como una de las opciones del modus vivendi, la Juventud sin metas fijas de futuro, se vuelca a las drogas y los vicios, y la Sociedad toda sufre las consecuencias de una decadencia que no es casual.
Así, todas las Civilizaciones marchan por caminos diferentes, pero lo que tienen en  común es le incertidumbre de su destino.
¿Hacia dónde vamos?, cual es la meta de nuestra existencia?.
La Vida es muy corta como para hacer planes a largo plazo.
¿Estamos preparados para morir?.
¿Le tenemos miedo a la muerte, o inconscientemente la buscamos?.
Hoy en día, podría decirse que ya no somos necesarios en el entramado social moderno.
Las máquinas pueden hacerlo todo.
Tenemos máquinas robot, que arman otras máquinas, tales como automóviles, computadoras, electrodomésticos, etc, y hacen todo lo que el hombre, en forma más perfecta y rápida.
No se enferman, no tienen vacaciones, ni exigen siquiera sueldo, y cuando se descomponen, explican a los técnicos la falla producida, cuanto hace que se produjo, y el lugar aproximado donde se encuentra el problema.
Son esclavos ideales, cuya única razón de existir, es cumplir las órdenes recibidas de los
ordenadores, mientras los productos terminados y empacados, salen de la Factoría con destino a diferentes partes del mundo.
Una vez terminada la serie, los programadores y diseñadores se abocan a realizar las modificaciones, que les permitan cumplir con los últimos pedidos, luego de una limpieza y cambio de piezas gastadas por parte de los mecánicos y electricistas.
La vaquita ideal: no come, no bebe, no produce desperdicios, y produce leche de continuo, las 24 horas del día, mientras los inversores se dedican a disfrutar de los placeres mundanos.
En los alrededores de la Factoría, las familias desplazadas pasan penurias económicas, hambre, enfermedades, y sufren las consecuencias de una contaminación que los va exterminando.
Cuando los perjudicados protestan, los Gerentes y los Dueños de la Maquiladora, sonríen, apoyados en Estudios de Abogados que garantizan que las cosas continuarán sin cambios.
Los Gobiernos, que concedieron los permisos de funcionamiento y agresión al medio ambiente, miran para otro lado, con los bolsillos llenos de coimas y cometas mal habidas.
Este es el Mundo de hoy, el que avanza a pasos agigantados hacia un inevitable Apocalipsis, en el cual perecerán los infelices, pero también los poderosos y sus alcahuetes.
Las escrituras marcan este momento, como el del jinete con la balanza, que entrega a cada cual, según lo que pueda aportar.
Y no es posible dar un paso atrás, pues los status están perfectamente marcados y todos los lugares están ocupados, sin posibilidades para los que han quedado afuera del organigrama.
Es indudable que vendrán tiempos peores, donde los capitales salvajes, marcarán el destino de los últimos sobrevivientes de la Especie en decadencia.
Ya hoy vastos sectores de la población, van quedando fuera de lo que se considera una canasta básica de alimentación e higiene.
Inmensas mayorías deambulan por hospitales y centros de atención sanitaria, en busca de atención médica y fármacos, sin los cuales, su existencia se torna más efímera e indigna.
Las poblaciones se multiplican, complicando la situación de los que están, y los que vendrán, y nadie hace nada por limitar la cantidad de habitantes, aún en países que no cuentan con recursos como para afrontar la emergencia social que se les viene.
Las Facultades especiales que le fueron concedidas al Hombre, como privilegios para ayudar al Creador, en el cuidado de sus Seres y sus Cosas en la superficie de la Tierra, han sido empleadas en superdotar al insensible y desconsiderado Humano, con armas que le permiten dominar y reinar en territorios que le son ajenos, y donde es en verdad, un intruso que se cree Amo y Señor.
Un concurrente a la Fiesta de la Vida en el Planeta, que llegando a último momento, sin invitación, se considera con derecho a modificar todo lo que ya estaba organizado, echar o matar a los verdaderos invitados, y ocupar los mejores lugares de las mesas, para, indiscriminadamente, consumir lo que había sido servido para todos, y destruir lo que no le sea de utilidad.
La Fiesta se va terminando, al agotarse la bebida y los alimentos, dentro de poco las luces se apagarán, y los que se divertían y reían, comenzarán a penar, junto a los que siempre penaron.
Como aún hay jolgorio, y los que mandan están embriagados de poder y soberbia, nadie repara en lo que irremediablemente se viene.
Lo que fue concebido como un sueño de Dios, se está convirtiendo en pesadilla, y terminará en la debacle, de la mano del Intruso que llegó a último momento.
Ya he vivido demasiado, en lo que se refiere a sobrevivir en estas sociedades modernas.
No me ha tocado enfrentarme con los Ángeles malvados, aunque ellos se han llevado a mi hijo.
Mis Padres se han ido al Cielo, así que estoy tranquilo al saber estas cosas.
Sólo me resta esperar en lo que se refiere a mi final.
Comprendo que el Señor es mi dueño, y yo como su Criatura, le debo respeto, amor y admiración.
Si todos comprendieran que formamos parte de la Maravillosa Entidad, se limarían las diferencias que hoy nos separan y nos enfrentan.
Los poderosos exigirían menos, y los infelices entregarían un poco más.
Por eso los recortes y la falta de colaboración de unos y de otros, va agrandando la brecha entre los de arriba y los de abajo.
El Dinero manda en el Mundo, y aunque el poder de las armas puede hacerlo sucumbir, el monstruo de mil cabezas, vuelve a tomar el control cuando se calman los conflictos.
Las sociedades y las civilizaciones, no son perfectas. De allí los desequilibrios y las diferencias entre las personas que integran las distintas Clases Sociales.
El Jinete de la balanza, llegará, para entregar a cada cual, la parte que le corresponde en el reparto del Señor.
Unos pocos se verán muy perjudicados, pero la inmensa mayoría será beneficiada.
La Justicia que viene de arriba, siempre tiene un fundamento, aunque ignoramos casi  siempre los porqué de las Sentencias.
No estamos en condiciones siquiera de intuir, la razón de medidas que a veces nos parecen injustas, pero luego de algún tiempo, vamos conociendo comportamientos de los que fueron penados, que justifican, junto a lo que ignoramos, la Decisión Divina.
Nadie hay, libre de pecado, ni en condiciones de tirar la primera piedra; en todo caso esa
piedra sería para sí mismo.
Aunque somos insignificantes en el vasto panorama universal, somos muy importantes para un Dios que nos necesita buenos, sumisos, obedientes, humildes, leales y con todas las demás Virtudes que Él nos ha legado al nacer.
Todo lo contrario a lo que representa el hombre actual, con su irreverencia, la negación de lo obvio, y la burla y el escarnio de que son víctimas quienes pronuncian su Sagrado Nombre.
El Hombre no ha sabido discernir entre inteligencia y sabiduría, un Don, y una Virtud.
La Inteligencia, nos abre caminos sociales que llevan a la cumbre; la Sabiduría nos permite reconocer la diferencia entre lo que es de Dios, y lo que no es de Él, para poder elegir el camino que lleva a sus dominios, aunque ese destino esté muy lejos de las Cumbres Sociales.
La Virtud o el Defecto, son dos motores que llevan a destinos muy diferentes.
Sabiendo estas cosas, lo que me resta de vida, lo dedicaré a lo que mi conciencia me obligue.
Las opciones no son muchas, y aunque las sociedades son muy importantes, duran tanto como la existencia del Ser.
En ellas se puede vivir honestamente, o delinquiendo.
Lo que marca la diferencia real entre las personas, es la Dignidad.
Esa Virtud, no está al alcance de los Soberbios ni los Incrédulos, porque obliga a abandonar la ambición y la envidia, que son los motores del progreso social.
La gente se dedica a seguir a sus Sentidos, porque son los instrumentos que lo vinculan al Mundo Real, y piensa que el tránsito vital es toda la existencia de los Entes.
Así que hay que aprovechar, porque la Vida es una sola, y si mañana se termina mi existencia, que me quiten lo bailado.
Esos comenzarán a bailar al fin de su existencia.
Es poco probable, que el surgimiento del Ser Humano sobre la superficie de la Tierra, obedezca a una evolución que tiene escalones muy grandes, o en todo caso le faltan escalones.
Si los Humanos de hoy presentan defectos y baches que nos llevan a desconfiar de la evolución natural, deberíamos pensar en una evolución asistida, por empujes y autorizaciones de una Entidad que ha puesto sus esperanzas en que la Criatura sea buena y obediente.
Esa esperanza se ha visto defraudada y pisoteada por el que pudiendo elegir entre el bien y el mal, ha optado por éste, a costa de un fracaso que lo llevará a su propia extinción.
El Dios sigue brindando Inteligencia y Conocimientos, aunque la que decidirá la suerte de la Especie, es una Virtud que ya viene con el Programa de la Máquina Humana: la Sabiduría.
Hoy el Poder Terreno, está en manos de Estúpidos y Necios, que ignoran hasta el sentido de la palabra Sabiduría.
Eso nos aleja de las esperanzas de un futuro mejor para los que penan.
Porque estos Idiotas, quieren aprovechar la oportunidad de vivir, para acaparar todos los bienes y los recursos naturales, como propiedades privadas, que con diversos ardides, son arrebatadas a los demás integrantes de la Especie.
No se dan cuenta que a medida que crece ese mal llamado patrimonio, más cerca están del final de sus vidas, y deberán partir desnudos y desposeídos, vulnerables e indefensos, como cuando llegaron al mundo, dejando el botín acá, a disposición de otros iguales o peores que ellos, que están esperando el desenlace fatal.
Uno nunca sabe, dónde estará el fin del camino, para algunos se halla a la vuelta de la esquina, para otros un poco más allá, procuremos que nuestros bolsillos no estén demasiado repletos de monedas, y que su peso nos impida llegar al Reino.
Porque nuestra vida podría continuar en mejores condiciones que las que hemos sobrellevado en este mundo, en lugar de caer a los abismos tenebrosos del recinto, donde los Ángeles malvados se apoderan de los que no son de Dios.
El conocimiento no se pierde, salvo por determinadas enfermedades o accidentes.
Si intentamos abordar la Sabiduría, debemos acercarnos al Señor, que es su fuente; de esa forma, comenzaremos a aprender todo aquello que podría salvarnos y encarar una
resurrección eterna con la Fuente del Amor y la Vida a la vista.
Estamos muy conscientes de que existen dos caminos: uno que conduce a la Luz, y otro a las Tinieblas.
La elección no es fácil, pues implica vivir la vida de formas muy diferentes.
Tal vez no sea tarde para ti.
Si no has pasado la mitad del camino, tal vez podrías volver a casa.
Tenemos un Padre muy Bondadoso, que perdona muchas cosas feas, aunque no lo imperdonable.
Las Escrituras son un manual del usuario de la Vida, que debería leerse más seguido.
Allí figuran las reglas morales que debemos seguir tanto hombres como mujeres, los comportamientos agradables al Padre Celestial, los Profetas fueron muy claros, pues hablaban como mensajeros del Dios, y voceros de la Divina Palabra.
Los Evangelios, como testimonio de la Vida de Jesús, son un tesoro de situaciones de quien por predicar con el ejemplo, afectó intereses de los hombres, lo que lo llevó a morir en el martirio de la crucifixión.
El mayor de los sacrilegios humanos, ejecutado por quienes decían representar a su Padre, y fueron incapaces de reconocer al que vino en su nombre, para salvar a los hombres por la Voluntad Divina.
Este Pecado Mortal, cae como un mazazo, sobre la Especie como descendencia genérica, destruyendo las esperanzas de un perdón, que llegará en todo caso, en una revisión minuciosa de la esencia de cada uno, luego de estudiar los amplios campos de la Memoria Universal.
Allí, como en la Biblia, estamos todos, y nuestros actos pasados, presentes, y futuros, marcarán el lugar que ocuparemos en el Cielo, o en el Averno.
Como nadie quiere reconocer estas simples cosas, las perspectivas de los humanos de todos los tiempos, son algo más tenebrosas de lo que imaginamos. 
La esperanza de que el Dios es Justo y Misericordioso, no puede ser usada para hacer piedra libre de las conductas sociales, porque también es Cruel y Castigador cuando entra en Ira ante la burla, y el escarnio de su Santo Nombre.
La salvación y el camino al Cielo, están al alcance de todos los que llegan al mundo como Hijos de Dios. Hijos chicos que pueden crecer mucho a los ojos de su Padre, o simplemente ser despreciados y echados de sus dominios.
El Hijo de la Divina Trinidad, es el Verdadero, y estuvo junto a su Padre desde siempre, los otros son hijos o no, de acuerdo a su propia voluntad.
Hasta en eso el Dios nos da rienda suelta, pudiendo elegirlo o negarlo, aunque las consecuencias de una u otra elección, son tan diferentes como el Paraíso y el Infierno.
Aunque aparentemente es muy fácil la elección, el soberbio, despistado, ignorante, sabelotodo, necio y tozudo Ser Humano, no tiene la capacidad mental suficiente como para discernir entre lo obvio y lo aparente, entre lo Real y lo Divino.
Aunque hace alarde de sus capacidades de abstracción y puede concebir universos virtuales hasta el infinito, es incapaz de mirar hacia atrás y hacia sus lados.
Como un caballo con anteojeras, marcha siempre adelante, con metas fijas obsesivas, que le impiden descubrir el entorno, y mucho peor: lo que se esconde detrás.
Dios no se muestra, porque acepta sólo a aquellos que tienen certeza de su existencia sin
verlo.
Eso se llama Fe, y Él le da un valor importantísimo en la consideración de la persona.
La Fe, lleva a aceptar su existencia y obedecer su palabra, nada mejor para acercase a un
Dios benévolo, que nos espera con los brazos abiertos, como el mejor de los padres.
Veo el fin del camino, y aunque no veo a mi Dios, continúo confiado, porque la Fe me dice que está allí.
Voy hacia esa Luz, que alumbrará mi camino por siempre, en la mejor de las compañías.
He vivido una vida honesta, siendo responsable y esforzado en mi trabajo, lo que me ha traído muchas satisfacciones y distinciones de mis superiores y patrones.
Una profesión dura y difícil, me ha permitido llegar a la madurez, y retirarme con una asignación que me da el privilegio de pensar en mi Dueño, y cumplir una misión con la que siempre he soñado: anunciar su existencia a los incrédulos, sin condenas ni agresiones, sino con Amor y Virtud.
El buen Dios me ha autorizado a utilizar la pluma, para llegar libremente a gran cantidad
de sus hijos, que están enojados y airados porque nos ha dejado solos; ignoran que el Señor es omnipresente y todopoderoso, y necesita de nuestra ayuda.
Si queremos que nos otorgue, debemos pedirle, haciéndonos antes, merecedores de su favor.
Debemos demostrarle amor y sumisión, reconocimiento y temor de su poder, y decírselo en nuestras oraciones.
Él escucha y luego puede o no otorgar, pero siempre nos dará una nueva oportunidad.
La decadencia lleva al fin de los seres y las cosas, y los años deben ser tenidos en cuenta
por todas las personas inteligentes o no.
El cuerpo va avisando que tal cosa no funciona bien, o duele tal parte, o ésta pierna se me afloja.
Pero la mente sana, trabaja a pleno hasta el final.
Y en eso estoy, tratando de mantener buen estado, para dejar el humilde legado de un pensamiento rico en experiencia y estudio, para que jóvenes y adultos que no han podido por las circunstancias que sean, cultivarse, tengan un manual de vida y conocimiento, para a su vez transmitirle a sus hijos y que les sirva de apoyo en la resolución de situaciones sociales nuevas y cada vez más complejas.
Así seguiré expresando en estos artículos, la inspiración que me envía la Fuente, para ayudar a mis semejantes.
Esto está todo pago por el Señor, que me asiste y me provee.
Benditos todos quienes me leen, porque en cada párrafo encontrarán una referencia para encontrar el camino que lleva al Cielo.




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