15 de marzo de 2010
Llegando al fin del camino
La Vida es un camino con un principio y un fin.
Hoy que estoy viejo, con 70 años, quiero hablar de Dios.
Un divague sobre las posibilidades que nos depara el
futuro en cuanto a la influencia de
las máquinas sobre la Mente Humana y la propia existencia
de la Especie.
Nadie se sitúa en posiciones de avanzada, para analizar lo
que inevitablemente ocurrirá:
las máquinas se convertirán de inofensivos adminículos, en
instrumentos indispensables
para la supervivencia.
Nuestra dependencia de ellas es cada vez mayor, en tanto
que nosotros vamos atrofiando nuestras funciones y sentidos.
La atrofia alcanza a la mente en lo que respecta a la
consideración de lo abstracto y lo trascendente.
Se ha perdido la perspectiva del significado de la
Creación, y sólo comprendemos que habitamos un Universo en el cual somos legos
y profanos, y lo seremos hasta la desaparición de la Especie.
El Hombre con su cerebro primitivo, se siente con las
facultades de un Dios, y un conocimiento rayano en lo Divino.
Ignora que más importante que el conocimiento es la
sabiduría, y ésa proviene de la Fuente de la Vida.
El conocimiento no puede salvar al hombre, la sabiduría,
sí.
Porque es el vínculo primario que nos une al Creador, y
cuyo uso, es autorizado por Él.
En nuestro interior están las respuestas a todas las
interrogantes que pueda plantearnos el mundo real.
Preguntando se encuentran las soluciones a todos los
problemas por complicados que puedan ser.
Las máquinas nos darán Poder e Información, mientras
tengan pilas o energía para hacerlas funcionar.
Sin su fuente, sólo son cosas materiales inertes, sin
utilidad, como nosotros.
Son gobernadas por parámetros que se introducen en sus
memorias o chips grabables.
Las programaciones se alteran por fuentes luminosas
poderosas o campos electromagnéticos.
Como no piensan, arrancan y se detienen por órdenes
específicas de una placa electrónica, haciendo caso omiso de gritos o llantos
de accidentados.
El Hombre inventó la máquina, con el fin de aliviar sus
tareas, acortar los tiempos de producción, aumentar los volúmenes de esa
producción, y los márgenes de ganancia obtenidos por la venta de sus productos.
Tal invento ha tenido sus inconvenientes: ha aumentado el
desempleo, se van terminando los Oficios. La vagancia se ha instalado junto al
ocio como una de las opciones del modus vivendi, la Juventud sin metas fijas de
futuro, se vuelca a las drogas y los vicios, y la Sociedad toda sufre las
consecuencias de una decadencia que no es casual.
Así, todas las Civilizaciones marchan por caminos
diferentes, pero lo que tienen en común
es le incertidumbre de su destino.
¿Hacia dónde vamos?, cual es la meta de nuestra
existencia?.
La Vida es muy corta como para hacer planes a largo plazo.
¿Estamos preparados para morir?.
¿Le tenemos miedo a la muerte, o inconscientemente la
buscamos?.
Hoy en día, podría decirse que ya no somos necesarios en
el entramado social moderno.
Las máquinas pueden hacerlo todo.
Tenemos máquinas robot, que arman otras máquinas, tales
como automóviles, computadoras, electrodomésticos, etc, y hacen todo lo que el
hombre, en forma más perfecta y rápida.
No se enferman, no tienen vacaciones, ni exigen siquiera
sueldo, y cuando se descomponen, explican a los técnicos la falla producida,
cuanto hace que se produjo, y el lugar aproximado donde se encuentra el
problema.
Son esclavos ideales, cuya única razón de existir, es
cumplir las órdenes recibidas de los
ordenadores, mientras los productos terminados y
empacados, salen de la Factoría con destino a diferentes partes del mundo.
Una vez terminada la serie, los programadores y
diseñadores se abocan a realizar las modificaciones, que les permitan cumplir
con los últimos pedidos, luego de una limpieza y cambio de piezas gastadas por
parte de los mecánicos y electricistas.
La vaquita ideal: no come, no bebe, no produce
desperdicios, y produce leche de continuo, las 24 horas del día, mientras los
inversores se dedican a disfrutar de los placeres mundanos.
En los alrededores de la Factoría, las familias desplazadas
pasan penurias económicas, hambre, enfermedades, y sufren las consecuencias de
una contaminación que los va exterminando.
Cuando los perjudicados protestan, los Gerentes y los
Dueños de la Maquiladora, sonríen, apoyados en Estudios de Abogados que
garantizan que las cosas continuarán sin cambios.
Los Gobiernos, que concedieron los permisos de
funcionamiento y agresión al medio ambiente, miran para otro lado, con los
bolsillos llenos de coimas y cometas mal habidas.
Este es el Mundo de hoy, el que avanza a pasos agigantados
hacia un inevitable Apocalipsis, en el cual perecerán los infelices, pero
también los poderosos y sus alcahuetes.
Las escrituras marcan este momento, como el del jinete con
la balanza, que entrega a cada cual, según lo que pueda aportar.
Y no es posible dar un paso atrás, pues los status están
perfectamente marcados y todos los lugares están ocupados, sin posibilidades
para los que han quedado afuera del organigrama.
Es indudable que vendrán tiempos peores, donde los
capitales salvajes, marcarán el destino de los últimos sobrevivientes de la
Especie en decadencia.
Ya hoy vastos sectores de la población, van quedando fuera
de lo que se considera una canasta básica de alimentación e higiene.
Inmensas mayorías deambulan por hospitales y centros de
atención sanitaria, en busca de atención médica y fármacos, sin los cuales, su
existencia se torna más efímera e indigna.
Las poblaciones se multiplican, complicando la situación
de los que están, y los que vendrán, y nadie hace nada por limitar la cantidad
de habitantes, aún en países que no cuentan con recursos como para afrontar la
emergencia social que se les viene.
Las Facultades especiales que le fueron concedidas al
Hombre, como privilegios para ayudar al Creador, en el cuidado de sus Seres y
sus Cosas en la superficie de la Tierra, han sido empleadas en superdotar al
insensible y desconsiderado Humano, con armas que le permiten dominar y reinar
en territorios que le son ajenos, y donde es en verdad, un intruso que se cree
Amo y Señor.
Un concurrente a la Fiesta de la Vida en el Planeta, que
llegando a último momento, sin invitación, se considera con derecho a modificar
todo lo que ya estaba organizado, echar o matar a los verdaderos invitados, y
ocupar los mejores lugares de las mesas, para, indiscriminadamente, consumir lo
que había sido servido para todos, y destruir lo que no le sea de utilidad.
La Fiesta se va terminando, al agotarse la bebida y los
alimentos, dentro de poco las luces se apagarán, y los que se divertían y
reían, comenzarán a penar, junto a los que siempre penaron.
Como aún hay jolgorio, y los que mandan están embriagados
de poder y soberbia, nadie repara en lo que irremediablemente se viene.
Lo que fue concebido como un sueño de Dios, se está
convirtiendo en pesadilla, y terminará en la debacle, de la mano del Intruso
que llegó a último momento.
Ya he vivido demasiado, en lo que se refiere a sobrevivir
en estas sociedades modernas.
No me ha tocado enfrentarme con los Ángeles malvados,
aunque ellos se han llevado a mi hijo.
Mis Padres se han ido al Cielo, así que estoy tranquilo al
saber estas cosas.
Sólo me resta esperar en lo que se refiere a mi final.
Comprendo que el Señor es mi dueño, y yo como su Criatura,
le debo respeto, amor y admiración.
Si todos comprendieran que formamos parte de la
Maravillosa Entidad, se limarían las diferencias que hoy nos separan y nos
enfrentan.
Los poderosos exigirían menos, y los infelices entregarían
un poco más.
Por eso los recortes y la falta de colaboración de unos y
de otros, va agrandando la brecha entre los de arriba y los de abajo.
El Dinero manda en el Mundo, y aunque el poder de las
armas puede hacerlo sucumbir, el monstruo de mil cabezas, vuelve a tomar el
control cuando se calman los conflictos.
Las sociedades y las civilizaciones, no son perfectas. De
allí los desequilibrios y las diferencias entre las personas que integran las
distintas Clases Sociales.
El Jinete de la balanza, llegará, para entregar a cada
cual, la parte que le corresponde en el reparto del Señor.
Unos pocos se verán muy perjudicados, pero la inmensa
mayoría será beneficiada.
La Justicia que viene de arriba, siempre tiene un
fundamento, aunque ignoramos casi
siempre los porqué de las Sentencias.
No estamos en condiciones siquiera de intuir, la razón de
medidas que a veces nos parecen injustas, pero luego de algún tiempo, vamos
conociendo comportamientos de los que fueron penados, que justifican, junto a
lo que ignoramos, la Decisión Divina.
Nadie hay, libre de pecado, ni en condiciones de tirar la
primera piedra; en todo caso esa
piedra sería para sí mismo.
Aunque somos insignificantes en el vasto panorama
universal, somos muy importantes para un Dios que nos necesita buenos, sumisos,
obedientes, humildes, leales y con todas las demás Virtudes que Él nos ha legado
al nacer.
Todo lo contrario a lo que representa el hombre actual,
con su irreverencia, la negación de lo obvio, y la burla y el escarnio de que
son víctimas quienes pronuncian su Sagrado Nombre.
El Hombre no ha sabido discernir entre inteligencia y sabiduría,
un Don, y una Virtud.
La Inteligencia, nos abre caminos sociales que llevan a la
cumbre; la Sabiduría nos permite reconocer la diferencia entre lo que es de
Dios, y lo que no es de Él, para poder elegir el camino que lleva a sus
dominios, aunque ese destino esté muy lejos de las Cumbres Sociales.
La Virtud o el Defecto, son dos motores que llevan a
destinos muy diferentes.
Sabiendo estas cosas, lo que me resta de vida, lo dedicaré
a lo que mi conciencia me obligue.
Las opciones no son muchas, y aunque las sociedades son
muy importantes, duran tanto como la existencia del Ser.
En ellas se puede vivir honestamente, o delinquiendo.
Lo que marca la diferencia real entre las personas, es la
Dignidad.
Esa Virtud, no está al alcance de los Soberbios ni los
Incrédulos, porque obliga a abandonar la ambición y la envidia, que son los
motores del progreso social.
La gente se dedica a seguir a sus Sentidos, porque son los
instrumentos que lo vinculan al Mundo Real, y piensa que el tránsito vital es
toda la existencia de los Entes.
Así que hay que aprovechar, porque la Vida es una sola, y
si mañana se termina mi existencia, que me quiten lo bailado.
Esos comenzarán a bailar al fin de su existencia.
Es poco probable, que el surgimiento del Ser Humano sobre
la superficie de la Tierra, obedezca a una evolución que tiene escalones muy
grandes, o en todo caso le faltan escalones.
Si los Humanos de hoy presentan defectos y baches que nos
llevan a desconfiar de la evolución natural, deberíamos pensar en una evolución
asistida, por empujes y autorizaciones de una Entidad que ha puesto sus
esperanzas en que la Criatura sea buena y obediente.
Esa esperanza se ha visto defraudada y pisoteada por el
que pudiendo elegir entre el bien y el mal, ha optado por éste, a costa de un fracaso
que lo llevará a su propia extinción.
El Dios sigue brindando Inteligencia y Conocimientos,
aunque la que decidirá la suerte de la Especie, es una Virtud que ya viene con
el Programa de la Máquina Humana: la Sabiduría.
Hoy el Poder Terreno, está en manos de Estúpidos y Necios,
que ignoran hasta el sentido de la palabra Sabiduría.
Eso nos aleja de las esperanzas de un futuro mejor para
los que penan.
Porque estos Idiotas, quieren aprovechar la oportunidad de
vivir, para acaparar todos los bienes y los recursos naturales, como
propiedades privadas, que con diversos ardides, son arrebatadas a los demás
integrantes de la Especie.
No se dan cuenta que a medida que crece ese mal llamado
patrimonio, más cerca están del final de sus vidas, y deberán partir desnudos y
desposeídos, vulnerables e indefensos, como cuando llegaron al mundo, dejando
el botín acá, a disposición de otros iguales o peores que ellos, que están
esperando el desenlace fatal.
Uno nunca sabe, dónde estará el fin del camino, para
algunos se halla a la vuelta de la esquina, para otros un poco más allá,
procuremos que nuestros bolsillos no estén demasiado repletos de monedas, y que
su peso nos impida llegar al Reino.
Porque nuestra vida podría continuar en mejores
condiciones que las que hemos sobrellevado en este mundo, en lugar de caer a
los abismos tenebrosos del recinto, donde los Ángeles malvados se apoderan de
los que no son de Dios.
El conocimiento no se pierde, salvo por determinadas
enfermedades o accidentes.
Si intentamos abordar la Sabiduría, debemos acercarnos al
Señor, que es su fuente; de esa forma, comenzaremos a aprender todo aquello que
podría salvarnos y encarar una
resurrección eterna con la Fuente del Amor y la Vida a la
vista.
Estamos muy conscientes de que existen dos caminos: uno
que conduce a la Luz, y otro a las Tinieblas.
La elección no es fácil, pues implica vivir la vida de
formas muy diferentes.
Tal vez no sea tarde para ti.
Si no has pasado la mitad del camino, tal vez podrías
volver a casa.
Tenemos un Padre muy Bondadoso, que perdona muchas cosas
feas, aunque no lo imperdonable.
Las Escrituras son un manual del usuario de la Vida, que
debería leerse más seguido.
Allí figuran las reglas morales que debemos seguir tanto
hombres como mujeres, los comportamientos agradables al Padre Celestial, los
Profetas fueron muy claros, pues hablaban como mensajeros del Dios, y voceros
de la Divina Palabra.
Los Evangelios, como testimonio de la Vida de Jesús, son
un tesoro de situaciones de quien por predicar con el ejemplo, afectó intereses
de los hombres, lo que lo llevó a morir en el martirio de la crucifixión.
El mayor de los sacrilegios humanos, ejecutado por quienes
decían representar a su Padre, y fueron incapaces de reconocer al que vino en
su nombre, para salvar a los hombres por la Voluntad Divina.
Este Pecado Mortal, cae como un mazazo, sobre la Especie
como descendencia genérica, destruyendo las esperanzas de un perdón, que
llegará en todo caso, en una revisión minuciosa de la esencia de cada uno,
luego de estudiar los amplios campos de la Memoria Universal.
Allí, como en la Biblia, estamos todos, y nuestros actos
pasados, presentes, y futuros, marcarán el lugar que ocuparemos en el Cielo, o
en el Averno.
Como nadie quiere reconocer estas simples cosas, las
perspectivas de los humanos de todos los tiempos, son algo más tenebrosas de lo
que imaginamos.
La esperanza de que el Dios es Justo y Misericordioso, no
puede ser usada para hacer piedra libre de las conductas sociales, porque
también es Cruel y Castigador cuando entra en Ira ante la burla, y el escarnio
de su Santo Nombre.
La salvación y el camino al Cielo, están al alcance de
todos los que llegan al mundo como Hijos de Dios. Hijos chicos que pueden
crecer mucho a los ojos de su Padre, o simplemente ser despreciados y echados
de sus dominios.
El Hijo de la Divina Trinidad, es el Verdadero, y estuvo
junto a su Padre desde siempre, los otros son hijos o no, de acuerdo a su
propia voluntad.
Hasta en eso el Dios nos da rienda suelta, pudiendo
elegirlo o negarlo, aunque las consecuencias de una u otra elección, son tan
diferentes como el Paraíso y el Infierno.
Aunque aparentemente es muy fácil la elección, el
soberbio, despistado, ignorante, sabelotodo, necio y tozudo Ser Humano, no
tiene la capacidad mental suficiente como para discernir entre lo obvio y lo
aparente, entre lo Real y lo Divino.
Aunque hace alarde de sus capacidades de abstracción y
puede concebir universos virtuales hasta el infinito, es incapaz de mirar hacia
atrás y hacia sus lados.
Como un caballo con anteojeras, marcha siempre adelante,
con metas fijas obsesivas, que le impiden descubrir el entorno, y mucho peor:
lo que se esconde detrás.
Dios no se muestra, porque acepta sólo a aquellos que
tienen certeza de su existencia sin
verlo.
Eso se llama Fe, y Él le da un valor importantísimo en la
consideración de la persona.
La Fe, lleva a aceptar su existencia y obedecer su
palabra, nada mejor para acercase a un
Dios benévolo, que nos espera con los brazos abiertos,
como el mejor de los padres.
Veo el fin del camino, y aunque no veo a mi Dios, continúo
confiado, porque la Fe me dice que está allí.
Voy hacia esa Luz, que alumbrará mi camino por siempre, en
la mejor de las compañías.
He vivido una vida honesta, siendo responsable y esforzado
en mi trabajo, lo que me ha traído muchas satisfacciones y distinciones de mis
superiores y patrones.
Una profesión dura y difícil, me ha permitido llegar a la
madurez, y retirarme con una asignación que me da el privilegio de pensar en mi
Dueño, y cumplir una misión con la que siempre he soñado: anunciar su
existencia a los incrédulos, sin condenas ni agresiones, sino con Amor y
Virtud.
El buen Dios me ha autorizado a utilizar la pluma, para
llegar libremente a gran cantidad
de sus hijos, que están enojados y airados porque nos ha
dejado solos; ignoran que el Señor es omnipresente y todopoderoso, y necesita
de nuestra ayuda.
Si queremos que nos otorgue, debemos pedirle, haciéndonos
antes, merecedores de su favor.
Debemos demostrarle amor y sumisión, reconocimiento y
temor de su poder, y decírselo en nuestras oraciones.
Él escucha y luego puede o no otorgar, pero siempre nos
dará una nueva oportunidad.
La decadencia lleva al fin de los seres y las cosas, y los
años deben ser tenidos en cuenta
por todas las personas inteligentes o no.
El cuerpo va avisando que tal cosa no funciona bien, o
duele tal parte, o ésta pierna se me afloja.
Pero la mente sana, trabaja a pleno hasta el final.
Y en eso estoy, tratando de mantener buen estado, para
dejar el humilde legado de un pensamiento rico en experiencia y estudio, para
que jóvenes y adultos que no han podido por las circunstancias que sean,
cultivarse, tengan un manual de vida y conocimiento, para a su vez transmitirle
a sus hijos y que les sirva de apoyo en la resolución de situaciones sociales
nuevas y cada vez más complejas.
Así seguiré expresando en estos artículos, la inspiración
que me envía la Fuente, para ayudar a mis semejantes.
Esto está todo pago por el Señor, que me asiste y me
provee.
Benditos todos quienes me leen, porque en cada párrafo
encontrarán una referencia para encontrar el camino que lleva al Cielo.
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