lunes, 9 de marzo de 2015

2 de Marzo de 2015

El Universo Infinito


No se ha podido alcanzar los bordes del Universo que nos aloja, ni con los instrumentos más poderosos que se  han construido hasta hoy.
Siempre aparece algo más allá del objeto más alejado y detrás de ese horizonte hay más cosas.
En tal inmensidad de Tiempo y Espacio, si el fenómeno de la Vida fuese común como la creación de Materia a partir de la mecánica Cuántica, lo efímero de la Vida, los ciclos estelares, las enormes distancias, el desfasaje temporal y la simultaneidad, atentarían en conjunto o separadamente, contra la coexistencia  de Civilizaciones Inteligentes y la interconexión entre ellas.

No tenemos ni idea de lo colosal que debería ser el tamaño de una nave que nos acercara a las inmediaciones de la Estrella más cercana, Alfa Centauri, pero con combustibles convencionales y alimentación natural, nos quedaríamos a medio camino sin combustible ni alimentos.
Al llegar, lo más probable es que no encontremos lo que fuimos a buscar, y el panorama sea muy desalentador.
En ese caso, sin posibilidades de regresar a la Tierra, sólo se podrá continuar, pero ya sin esperanzas, con la incertidumbre como meta final.

El Ser Humano como Criatura, es de efímera existencia, y en viajes de largo aliento, son varias las generaciones que tendrían como panorama único, el interior de una nave interestelar, sin posibilidades de conocer la Naturaleza, otros animales, ni la atmósfera.
Tampoco tendrían oportunidad de apreciar los grandes vegetales, ni los pequeños, como las flores y las semillas.
Tampoco conocerían a las sociedades menores, como las de las hormigas y las abejas, con sus reinas y obreras que trabajan sin pretensiones hasta morir.
No existen por razones obvias, motivos para enviar naves tripuladas a surcar el Universo.
Las pérdidas de vidas humanas, serán una consecuencia catastrófica que enlutará a media Humanidad.
El Hombre se ocupará de terminar sus días como Especie en el mismo Planeta en que tuvo su origen.
Que no se desespere ni se angustie, pues ha tenido el privilegio de habitar el Paraíso Terrenal durante un tiempo más que suficiente, como para comprender que la Vida es un fenómeno único, exclusivo del Sistema Solar, y que tiene un soporte que desconocemos pero se halla en el interior de los Seres.
El Cosmos es el único escenario que conocemos, por lo menos nuestro vecindario.
De lo que ocurre en otras Galaxias, sólo podemos suponer e imaginar, pues lo único que llega hasta nosotros como mensaje, es la luz de las estrellas y los acontecimientos cósmicos que apreciamos a través de grandes telescopios.
El panorama simultáneo de un cielo estrellado es sólo una ilusión que no se corresponde con la realidad, pues es un puzzle de objetos desplazados en el tiempo, pero que vemos en el mismo momento.
Procuremos vivir con la dignidad suficiente, que nos permita llegar al final, sabiendo que no le hemos hecho un gran daño al planeta, ni hemos afectado irremediablemente las posibilidades de quienes comparten el escenario con nosotros.
Dejar la casa como estaba cuando llegamos, es el mejor regalo que podemos hacerle a Dios.