20 de marzo de 2014
El
peor crimen jamás perpetrado.
Muchos científicos y astrofísicos
de la actualidad, se están animando a encarar el tema de la Extinción de la
Biosfera de la Tierra.
Hasta el renombrado Stephen Hawking, ha advertido que la
Tierra, al ritmo de agresión que está sufriendo, es incapaz de sostener la Vida
durante más de uno o dos milenios.
Mientras que los Dinosaurios reinaron en la superficie de
la Tierra durante unos 160 millones de años, en el período Mesozoico, y fueron
exterminados por un fenómeno que implicó a un aerolito que colisionó contra la
Tierra hace 65 millones de años, sin ese cataclismo astronómico de por medio,
aún reinarían por estos lares.
Su desaparición casi súbita, no fue provocada por ellos,
sino que ocurrió un acontecimiento imprevisto donde la mayor parte de la
Biosfera de la Tierra fue eliminada en cuestión de meses.
Un enorme asteroide, colisionó en la península de Yucatán,
produciendo un cataclismo como jamás se
hubiese imaginado.
Produjo olas de más de 300 metros de altura, que arrasaron
las zonas costeras de los continentes, y posteriores incendios generalizados en
todo el planeta, cuyo humo oscureció durante meses la atmósfera, haciendo
perecer la mayor parte de la vegetación.
Fecha: año –65.500.000, un asteroide de unos 10 Km. de
diámetro medio, se estrelló contra la península de Yucatán formando el cráter
de Chicxuluv
Este cataclismo casi termina con la Vida sobre la Tierra.
No podemos preguntarnos si se repetirá, sino cuando, y si
nos dará el tiempo para escapar y no desaparecer como los dinosaurios.
Toda criatura mayor que una rata, murió, y a partir de los
que sobrevivieron, se crearon nuevas especies, que son las que hoy habitan la
Tierra.
Nosotros, como Seres racionales, deberíamos comprender que
en la Tierra ha habido varias extinciones, por las glaciaciones, las subidas
del nivel de los mares y alguna más antigua producida por un asteroide que dejó
un cráter 50 veces mayor que el de Chicxulub en el fondo del Océano Índico,
seguramente en los tiempos de Pangea.
Estos acontecimientos no son virtuales, sino que forman
parte de una realidad que nos espera, y será sorpresiva.
Quiere esto decir, que los hombres inteligentes que
manejan las Naciones del mundo actual, deberían ponerse la ropa de trabajo, y
comenzar conversaciones al más alto nivel, para formar consejos
multinacionales, primero para llegar a un consenso en la formación de un
Instituto Internacional que tendrá potestad sobre todas las Civilizaciones para
reclutar Diseñadores, Ingenieros, Arquitectos, Astrónomos, Médicos,
Nutricionistas, siquiatras, sicólogos, preferentemente jóvenes y destacados
integrantes de sus disciplinas.
Se trata de construir una Nave Interestelar, para ir hacia
un planeta cercano, rocoso, ubicado en la zona habitable de su estrella que
contenga agua y una atmósfera rica en Oxígeno..
El último recurso, puede estar
muy cerca o muy lejos, pero por algo hay que empezar.
Sería mucho peor ver morir a
nuestros seres queridos, y lamentarse de no haber hecho nada a su tiempo,
(cuando aún lo había) para que al menos algunos se salvaran.
Si nuestros genes se pierden para
siempre en un cataclismo, será por culpa de los Líderes que no supieron
planificar una supervivencia a priori, luego de lo que todos presentimos que
sucederá.
La próxima extinción será la
nuestra, es nuestro deber prevenirla, o por lo menos empezar a hacer algo
¡ahora!.
Desde este momento, sólo cabe
esperar que los hombres de ciencia comiencen los trabajos de convencimiento de
los gobiernos que pueden invertir en Ciencias Espaciales.
Posiblemente Pandora haya sido un
aviso, pero el Planeta Cuna podría ser la solución.


