domingo, 17 de octubre de 2010

El largo viaje de los Genes

6 de setiembre de 2010

El largo viaje de los Genes

La única Esperanza cierta


Es cierto, no es posible para los humanos, salir del Sistema Solar, el Sistema Planetario Estelar que habitamos.
Somos materia planetaria, que nace, se desarrolla y muere en este hábitat superficial.
Desde hace un tiempo, se escucha a científicos, legos y profanos, hablando sobre la posibilidad de un cataclismo planetario, que podría destruir a la Especie Humana.
En tono de gran sapiencia, dicen que una colisión cósmica, entre otros muchos factores, no se sabe cuando, pero ocurrirá.
El cambio de polaridad del campo magnético terrestre, un poderosísimo haz de rayos  Gamma que se encamina hacia la Tierra.
La Tierra está por alinearse con el disco galáctico, y cuando el Sol pase delante del lejano agujero negro central, se termina todo.
Michel de Nostradamus, los Mayas, antiguos pueblos de indonesia, predijeron algunos acontecimientos que se han cumplido, y otros que aún no.
Algunos coinciden en la nefasta fecha del 21 de diciembre de 2012, o sea el 21/12/2012, algo semejante a un código binario, tal vez haya quien pueda descifrarlo, por ver si podemos salvarnos.
Hubo muchos profetas, que terminaron con la vida de sus seguidores en acciones que implicaban fanatismo, locura, y mucha falta de conocimiento de Astrofísica y Astronomía.
Un cuerpo celeste como la Tierra, de masa planetaria pequeña, no se destruye fácilmente por una colisión con asteroides, aerolitos o meteoritos, que son los que rondan por su vecindad.
Un cometa o un asteroide grande, podrían causar daños mayores en su superficie, pero los que han sido detectados, están muy lejos de su órbita, y es muy difícil que se acerquen a distancias peligrosas.
El Vecindario planetario, está muy bien vigilado, en lo que se refiere a  la ubicación de los objetos potencialmente Peligrosos.
Para los cuerpos de 30 metros o menos, tenemos un paraguas infalible que los rechaza o los quema antes de llegar a la superficie: la Atmósfera.
En el Universo, manda la Masa.
Y la nuestra es considerable, así que por ahora no debemos temer.
Otros acontecimientos que no son astronómicos, podrían destruirnos como Especie, en poco tiempo como sería un invierno global de carácter volcánico, la crecida de los mares por el calentamiento global, una plaga que no pudiera ser controlada antes de acabar con nosotros, o nuestra necedad y tozudez, de embarcarnos en una guerra nuclear masiva, con la saña que nos caracteriza, al usar todos los medios de destrucción disponibles.
La desaparición de la Humanidad, será lenta, alimentada por los que les quitan retribuciones a los menos aptos, por los que recortan los recursos a los países pobres, los que fabrican medicamentos a escala industrial, y los venden como si fueran elaborados en forma artesanal.
Y por los antropófagos que van comiendo tu cuerpo órgano por órgano hasta que te mueres.
Las guerras y los atentados terroristas, no matan tanta gente como los narcóticos, las drogas peligrosas, la delincuencia y aquellos que cierran fábricas y fuentes de trabajo, llevando el hambre y la desesperación a las casas de sus obreros y empleados.
Niños desnutridos, enfermos, con bajo coeficiente intelectual, y multitudes de marginados, son las últimas consecuencias del sometimiento y la extracción de fluidos.
Se viene una debacle, que aún no es ni siquiera sospechada por los Líderes de los países.
La juventud, que siempre fue el semillero y la esperanza última de la Sociedad con su estudio o su trabajo, ya no estudia ni trabaja..
El nivel intelectual ha bajado notoriamente, no solo entre los alumnos, sino entre los maestros y profesores.
Porque no se paga bien, y todos están desconformes.
La regresión cultural, está a la vuelta de la esquina, y eso significa degradación y decadencia.
Comienza el fin no deseado por el orgulloso y soberbio Ser Humano.
Como la mala semilla, se devorará a sí mismo.
Así que como dicen los Científicos, que el asteroide del juicio final llegará a la Tierra en algún momento, aunque no se sabe cuando, no debemos preocuparnos, porque seguramente encontrará la casa vacía.
Dejando de lado los agoreros anuncios de los incrédulos y los escépticos, hay una pequeña esperanza de salvar a una parte de la Especie.
Ya que han desaparecido millones de Especies desde que la vida surgió en la Tierra, no está fuera de lugar pensar que la Humana algún día, por el motivo que fuere, seguirá el mismo camino hacia la nada.
Aunque somos los más inteligentes, no somos los más fuertes, los de Instinto más desarrollado, ni los mejor equipados para enfrentar las inclemencias climáticas, los insectos y las alimañas.
Así que si desaparecieran por ejemplo, las fuentes energéticas, las Civilizaciones se verían en graves problemas, por falta del soporte informático, la luz, los elevadores, las escaleras mecánicas y el uso habitual de los electrodomésticos.
Se terminaría el agua potable, y la pasteurización de los alimentos.
Las bombas de los servicios de saneamiento y cloacas, al dejar de funcionar, atascarían los sistemas cloacales y de eliminación de desechos tóxicos, con lo que quedaríamos expuestos a peligrosos agentes patógenos, que eliminarían a más de la mitad de los integrantes de la Especie.
Cesarían las comunicaciones, lo que acarrearía un desconocimiento general de las situaciones puntuales y sectoriales, de la Sociedad y sus individuos.
Comarca Paraíso volvería multiplicada y agravada, y el Orden caería bajo el peso del Caos y la Anarquía.
La Ley del más fuerte entronaría a muchos individuos no preparados para el liderazgo, y la Justicia sería avasallada y sometida por la fuerza.
La muerte lenta de las sociedades, se produciría por desnutrición y enfermedad, falta de higiene y brutalidad.
Sería preferible que el asteroide del Juicio Final, adelantara su llegada, antes de que estos acontecimientos se desaten.
Pero existe una pequeña pero cierta posibilidad de salvar nuestros Genes y Genomas, con la esperanza de que la existencia de la Especie, se prolongue en otros Hábitats lejanos.
El secreto de la conservación de éstos micro componentes de los Seres, radica en que pueden sobrevivir largo tiempo en una latencia suspendida en condiciones de frío extremo, que son muy difíciles de lograr a nivel superficial terreno.
Se puede lograr, pero su mantenimiento es de un costo elevado.
Fríos que rondan los –200 C, no existen en la superficie del planeta.
Y lograrlos, significa una inversión sin retorno,  que hay que cobrar antes.
El Frío Espacio ofrece esas temperaturas sin costo y por tiempo indefinido, lo que lo hace el medio más propicio para la crío conservación de bioelementos.
Ya sea en cápsulas, o esparcidos al azar en direcciones que lo alejen del sol, podrían conservarse por algunos millones de años, sin mantenimiento ni vigilancia alguna.
Si en lugar o en parte, se invirtiera un porcentaje de lo que se gasta en armas, para destruir personas y comunidades, en la construcción de naves tipo voyager, o pionner pero muy pequeñas, para que puedan ser enviadas en grandes cantidades con nuestros ácidos nucleicos, cadenas de ADN y todas las posibilidades de desarrollar vida en medios aptos para ello, habremos comenzado una nueva era en la salvación de la Especie y la colonización del Comos.
Hay que hacer algo, cuanto antes mejor, pues los tiempos en el Universo Espacio Tiempo, son enormes, y apremian.
Las velocidades que podemos alcanzar con nuestros ingenios, muy pequeñas, y las posibilidades de encontrar hábitats propicios, ínfimas.
Si no hay una asistencia superior, yo diría que la tarea es imposible, pero solo es imposible, la tarea que no se realiza, así que habría que poner manos a la obra, y si es posible muchas manos a muchas obras, para aumentar las posibilidades.
El viaje se esos Genes, será muy largo, pero si prenden en un planeta amable, serán como el óvulo que manda la tierra, a desarrollarse en otro útero.
Sólo resta esperar que no se parezcan a nosotros en acciones ni en intenciones, y que usen un poco más la Virtud.
Orbisalas





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