Una extinción que no se puede frenar.
En el concierto de
las posibilidades y peligros que amenazan a la especie, avanzamos en base a una
tecnología que ha sido diseñada para el control social.
Los precios, las
tarifas, los sueldos, los saldos y los balances de las empresas, deben ser
controlados con puntillosa precisión, de modo que los que más tienen, tengan
más, en tanto los que menos tienen deban pagarles tributo a su ingenio y su
talento.
Lo cierto es que
según analistas especializados, la economía mundial está llegando a una meseta
en que su crecimiento se va enlenteciendo, a raíz del Cambio Climático, y los
inversores apuntan sus baterías a la informática y la física cuántica.
Mientras tanto,
recursos que se están aplicando a la alimentación y las mejoras en las
condiciones de vida de las poblaciones miserables, saldrán del circuito
solidario, y los infelices que se arreglen como pueden.
La realidad
africana supera todo lo imaginable por el Ser Humano.
Pero la ambición y
el afán de enriquecimiento de los tecnócratas de los números y los empresarios
voraces, sólo deben cumplir las metas puestas por los inversores.
¿Qué esperanzas
pueden tener aquellos que están muriendo por desnutricuión, frío o enfermedad?
El planeta es muy
pequeño, y tiene demasiados habitantes para sus recursos.
La debacle es
inevitable, a nivel social. Para muchos, un cataclismo cósmico sería una
solución rápida, ante la amenaza de una muerte por hambre o enfermedad.
Esto lo saben los
poderosos, y éste conocimiento los condena más, convirtiéndolos en personajes
siniestros y abominables, aunque coman manjares exóticos, usen perfume francés,
vistan ropa a la medida, se trasladen en carros de lujo o aviones personales.
Nada peor para
quienes pudiendo solucionar muchos problemas sin que les demanden apremios
económicos, se hacen los distraídos y miran para otro lado.
Todos tenemos una
cuota de culpa en la desgracia humana, podamos o no ayudar.
Mientras la
Economía Mundial se fagocita a sí misma, países enteros con líderes corruptos,
caen en el default, y esa cesación de pagos a obligaciones contraídas por
gobiernos anteriores, hace desaparecer los activos que los ciudadanos necesitan
para su subsistencia.
No se asusten, lo
que les mostraré no es un extraterrestre,
simplemente es un Ser Humano desnutrido y en las últimas condiciones a
las que puede llegar sin alimento, abrigo ni medicamentos.
Esto está pasando
en la Tierra, a qué salimos al Espacio Cósmico?, sin solucionar antes estos
desequilibrios sociales.
Otra muestra de los
desequilibrios sociales que pueden llevarnos al fin de los tiempos.
Orbisalas.



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