19 de abril de 2014.
La Creación como una sopa primordial.
Muchos miran hacia el cielo con
sus telescopios, intentando divisar el camino recorrido por el Dios en su
Creación.
Asombrados descubren que no hay rutas ni senderos, y la
distribución de las Galaxias es uniforme.
Quieren descubrir el lugar donde
comenzó el Big Bang, y se encuentran como si estuvieran en el centro mismo del
Universo, mientras las galaxias, grandes Cúmulos y todos los objetos visibles,
se alejan rápidamente de nosotros.
Buscar al Dios en la Creación, es
una utopía casi ridícula, estamos buscando al cocinero dentro de la olla.
Gentileza de la Nasa.
Las columnas de Hércules, se
encuentran en la nebulosa de Orión, una de las más bellas de la Vía Láctea.
Es una fábrica de Estrellas
activa, que trabaja con polvo cósmico.
Mirar el Cosmos, es contemplar la
maravilla de la Creación. Aunque no tengamos idea de las distancias ni los
tamaños relativos.
Pero jamás veremos al Creador
dentro de su obra.
Cuando se tomó esta foto, se
explicaba que cada uno de esos nódulos que avanzan a la vanguardia, tenía el
tamaño del sistema solar, y sus núcleos eran potenciales estrellas. Así que
imaginen el tamaño y las distancias.
Querer encontrar a Dios en la
Creación es como mirar a través de la boca del perro, para ver su cloaca.
La forma de verla es saliendo de
la boca, ir por fuera y levantar su cola.
Ésta fotografía, aparentemente
representa la explosión de una supernova ubicada en la parte donde confluyen
todos estos escombros.
Las protoestrellas más alejadas
que ha abandonado la zona caliente, semejan renacuajos pero las que se
encuentran en la zona de los gases calientes son apenas distinguibles por la
semejanza de sus colores.
Estos posibles Mundos, se alejan
rápidamente de la estrella que estalló y están rodeados de grandes nubes de
polvo que comenzará a girar en torno a ellos, aglomerando asteroides, cometas
trozos de hielo y otros cuerpos celestes, para al final, al llegar a un
diámetro superior a los 800 Km. adoptar la forma esférica de los astros.
Este proceso, denominado acreción
dio lugar a los planetas del Sistema Solar.
Todo esto ocurría hace 680 años
en la nebulosa Hélice.
Aunque 680 A.L. es un pequeño
período, muchas estrellas se estarán formando dentro de sus nubes de polvo.
Y en otras habrá un gran caos de
colisiones, cataclismos y procesos de acreción que al final terminarán en
Sistemas estelares semejantes al nuestro.
Tal el caso de Kepler 186f,
ubicado a 500 años luz de la Tierra:
Gentileza NASA.
Hallándose a 500 años luz de la
Tierra, es muy difícil saber la densidad del planeta ni su composición, habrá
que seguir mejorando los instrumentos.
Un sistema estelar más pequeño
con una estrella más chica, lo ubica en la zona habitable del mismo.
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