lunes, 28 de febrero de 2011

Una concreción incierta

15 de Mayo de 2007                                                                                                         

Una Concreción Incierta

Hemos sido creados en una escala, que nuestra presencia, amén de paradójica, es utópica y en cierta forma consecuencial.
No pertenecemos al microcosmos, ni al macrocosmos.
Presos en un Planeta de condiciones precarias, al que estamos exigiendo más de lo que puede brindarnos, para una supervivencia prolongada de la Especie.
Estamos acelerando una decadencia irreversible, haciendo todo lo contrario a lo debido, estropeando un futuro que no nos pertenece ni incumbe, y rifando sus posibilidades, al destruir el soporte que lo haría posible.
Albert Einstein, uno de los mayores genios matemáticos conocidos, elaboró hipótesis sobre la naturaleza de los cuerpos en relación a la Física, calculando su afectación con la velocidad, el Tiempo y el Espacio.
La Teoría Especial de la Relatividad, establece que ningún cuerpo material puede viajar a mayor velocidad que la Luz.
Establece que todo cuerpo que llegue a esa velocidad, se convierte en Energía.
Ningún cuerpo conocido estaría en condiciones de alcanzar la velocidad de la luz, ya sea por su condición estática, o un movimiento relativo de escaso desplazamiento.
Las consideraciones einstenianas, eran a nivel medio y macrocósmico.
Craso error, considerar el Universo a partir del átomo.
Este pequeño detalle le impidió a Albert, concluir la Teoría del Campo Unificado.
La concepción de la Física Cuántica, apoyada en postulados de Max Plank, Neils Bohr y otros eminentes matemáticos, comienza a construirse desde las infinitesimales partículas, tales como el Quark, que son los ladrillos fundamentales de la Obra Universal.
El comportamiento de las micropartículas, no obedece a las Leyes del Universo Espacio Tiempo.
Esto no fue reconocido por Einstein, que se topó con una barrera infranqueable.
Si todo fuera predecible, el genial físico Albert Einstein, hubiera logrado lo que buscaba: conocer los instrumentos y las herramientas, con las cuales Dios realizó su Obra.
Pero el Señor protegió y encriptó sus procedimientos, con dos escudos infalibles: la Incertidumbre y lo Impredecible.
La discusión sobre la naturaleza de la Luz, que se comporta como partícula o como onda obligó a Einstein a cruzar el camino de la Física Cuántica, aceptando que la Luz, no obedece a las Leyes de la Física Clásica, comportándose en ocasiones como partícula y en otras como onda.
Quarks, Fotones, Neutrinos, y otras partículas más o menos pequeñas, por su comportamiento deben ser consideradas cuasi virtuales: no es posible verlas, ubicarlas, y no es posible predecir su naturaleza ni probar fehacientemente su existencia.
Se puede descubrir su presencia, cuando son bombardeados en los aceleradores de partículas algunos conglomerados materiales elementales que los ponen de manifiesto en colisiones con electrones o sus partes.
Al no obedecer a las Leyes de la Física Clásica, éstas quedan sin valor, y dan lugar al surgimiento de la Física Cuántica, basada en presunciones y suposiciones, que permiten enunciar Principios y Teorías basadas en el cálculo infinitesimal y las matemáticas abstractas.
El principio de Incertidumbre, es el resultado de comportamientos desconocidos.
En base a: Teóricamente las partículas se comportan como si..., se ha construido el Edificio Cuántico, con resultados asombrosamente satisfactorios.
Utilizando teoremas basados en hipótesis, construyen algoritmos, que permitieron el desarrollo de la Informática y los Ordenadores.
Los códigos binarios, los relojes, los secuenciadores, los lapsus, la comunicación serial, y los estados de los componentes.
Éstos son los cimientos de la maravilla Informática.
Un Mundo Virtual que confunde y desvía nuestra atención de la Realidad, engañando los sentidos por hipnosis e idiotización.
Manejos espurios de estos conocimientos, llevaron a perspicaces genios programadores, a niveles de Riqueza y Poder, que superan todo lo conocido en la Historia humana.
El Creador no permitió a Einstein comprender los mecanismos que utilizó en la creación de su Obra, pero ha autorizado a estos muchachos a aplicar la comunicación serial, los marcadores de tiempo de alta frecuencia, y mecanismos para tomar información binaria de una serie continua, siempre en los mismos lapsus de tiempo.
Todos los procesos pueden ser convenientemente codificados, para que una pantalla los presente como imágenes fijas o que aparenten un movimiento virtual.
Esta ilusión óptica instala una sensación transitoria de Poder y Dominio en el falso escenario que presenta la pantalla, que cesa cuando se apaga el equipo.
Los Ángeles malvados han intervenido, sugiriendo el empleo de estos adminículos en el manejo de Armas a distancia, y el control de las Finanzas de las Empresas, la manipulación de los números a favor de unos y en detrimento de otros.
Posiblemente el Señor autorizó, como siempre, para que fuera un instrumento en beneficio de la Humanidad, pero ha terminado siendo usada en el sometimiento de los integrantes menos favorecidos de las sociedades modernas.
La construcción de la Física Cuántica ha sido posible, gracias a los Ciclotrones y los aceleradores nucleares de partículas.
Los Físicos trabajando en pequeños recintos, utilizando cámaras especiales, dentro de las cuales producen la colisión de partículas de alta energía, con átomos de elementos conocidos, ponen de manifiesto en la destrucción, los componentes últimos de la materia.
Las colisiones producen el estallido de algunos átomos, en campos magnéticos y eléctricos que permiten identificar a sus partículas componentes, luego de maratónicas sesiones.
Así descubrieron que las partículas que forman los Rayos Alfa, son núcleos de Helio.
Los Rayos Beta, son electrones emitidos por núcleos radiactivos.
Partículas elementales: son las que no pueden descomponerse en otras, y son por consiguiente, los componentes primordiales de la Materia.
Teóricamente cada partícula tiene una masa, carga eléctrica, espín, vida media, etc. determinados.
También pueden carecer de algunos de esos atributos.
Nombremos sólo algunos de ellos: Fermiones, Leptones, Bariones, Bosones, Fotones, Mesones, y Rayos cósmicos.
Leptones, Electrones, neutrinos y muones.
Piones, Kaones, Protones, Neutrones y partículas pesadas como los Hiperones.
Todos estos componentes subatómicos, se encuentran en todo el espacio, e interactúan entre sí o con otros mayores en procesos débiles o fuertes, iniciando acciones y reacciones, que pueden modificar transitoria o permanentemente el Macrocosmos.
El manejo de estas partículas invisibles, en procesos controlados, es un logro increíble de los Científicos humanos.
Han llegado a conocer los materiales que el Creador ha empleado en su Obra.
Con herramientas precarias, lograron descubrir la naturaleza última de las partículas elementales, pudiendo predecir sus propiedades y comportamientos.
La Maravilla de la Creación, en nuestro caso, nos ha brindado autorizaciones muy precisas, que nos permiten apreciar el mundo Real que habitamos, y sólo ése, entre infinitas posibilidades semejantes.
Aunque el Poderoso Dios, a partir de esas micropartículas, ha concretado nuestra realidad.
La apreciación del mundo Real, es un intercambio informativo de doble vía, con base primordial en las ondas electromagnéticas.
Este intercambio de Información se establece entre los Objetos de la Creación: los Seres y las Cosas.
Un Hardware muy simple: los Seres y las Cosas, complementado por un Software perfecto, que toma el lapsus exacto del bus existencial, lo que no nos permite apreciar los procesos que se desarrollan en los lapsus contiguos inmediatos.
Lo concreto del mundo Real, se basa en esa exactitud.
El Milagro de la Creación consiste en que a partir de un Microcosmos de Incertidumbre, el Creador nos ha dado una realidad cierta, de exquisitos escenarios concretos que nos permiten basar nuestra existencia en Leyes fijas que nos dan seguridad.
Los Seres o los Objetos concretos que nos rodean, constituidos de espacios casi total-mente vacíos, donde las micropartículas se encuentran muy aisladas, en recintos comparativamente enormes que las separan, constituyen nuestros hogares, muebles, vehículos, mas-cotas, libros, electrodomésticos y todos los Seres y las Cosas que nos rodean.
El Poderoso Creador nos ha dotado de captores de sistemas compactos, que nos permiten apreciar las fuerzas y las interacciones entre partículas y átomos.
Actuando sobre esas fuerzas e interacciones, vamos utilizando los materiales que el Señor puso a nuestro alcance, para construir nuestro entorno artificial.
En cierta forma vamos construyendo nuestro futuro y nuestro destino, en manipulaciones sucesivas de los componentes materiales inertes que, como nosotros, pertenecen y forman parte de la Entidad.
Con estas acciones contribuimos al crecimiento y mejoramiento de la Fuente, así el Pensamiento se expande, ocupando nuevos recintos y obteniendo nuevos instrumentos y herramientas que le permitirán nuevas concreciones.
En el Mundo Aparente en que vivimos, que tiene su basamento en un Microcosmos de Incertidumbre, una de nuestras misiones es reflexionar y pensar en cómo son las cosas, y como se podrían mejorar.
Ése Pensamiento, sumado al Pensamiento Primordial, contribuye a mejorar el Todo.
La Entidad, para perfeccionar su Obra, rescata la parte buena y útil de nuestros pensamientos, pudiendo aplicarlas aquí o en otra parte, pero sí contribuimos con nuestras ideas, a la recreación y mejoramiento de escenarios actuales, futuros y desconocidos.
Cuando una persona tiene una idea, es una inspiración del Pensamiento que nos llega, y nos llega a todos; aunque no todas las personas están en condiciones de percibir, decodificar, y mucho menos desarrollar y aplicar en una concreción real.
Obviamente, la autorización está comprendida en el Mediacosmos, que es el mundo ató-mico material, el que estamos en condiciones de manejar, pues conocemos sus Leyes.
Aunque la Idea viaja por el Microcosmos como una sugerencia abstracta, para que pueda ser captada por la Unidad Primordial. (Alma)
El Microcosmos es el terreno de los vectores que unen a las unidades primordiales con la Fuente, el lugar del tránsito del Pensamiento Total, y donde la Obra tiene sus cimientos.
Donde está radicadas las autorizaciones primarias, para los sentidos, el rango visual, auditivo, táctil, olfativo, y gustativo.
Todos elementos virtuales, que pueden impresionar o no nuestros sentidos.
Dependen además de la coincidencia temporal, locación espacial, y el umbral de intensidad.
El Principio de Incertidumbre no es aplicable a las Ideas y los Pensamientos.
Sólo tiene que ver con los componentes materiales de los objetos concretos.
Es el escenario de lo posible y lo imposible, donde la Inteligencia primordial da la información y los códigos virtuales que conforman y hacen posible la Realidad y todas las Dimensiones que integran el media y el macrocosmos que conocemos y el que no.
Lo concreto del Mundo Real para cada persona está conformado por los escenarios, los Seres y las Cosas con los que debemos compartir e interactuar.
Esto comprende una coincidencia existencial imprescindible, en escenarios comunes.
Realmente una concreción real que nos comprende, tan cierta como incierta, con componentes de apariencia e ilusión, que superan lo que sospechamos, y un respaldo virtual des-conocido.

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